Viernes, 14 de Diciembre de 2007

El alza del IPC de hasta un 4,1% le cuesta al Estado 3.121,87 millones de euros para pensiones

EFE ·14/12/2007 - 20:49h

EFE - El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, durante su intervención en el Foro Cinco Días.

La inflación española se situó en noviembre en el 4,1 por ciento, una cifra que además de suponer la tasa más alta desde enero de 2006 obliga al Estado a dedicar 3.121,87 millones de euros para compensar a los pensionistas por la pérdida de poder adquisitivo.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó hoy los datos del Índice de Precios de Consumo (IPC), que subió el mes pasado siete décimas, mientras la inflación interanual se situó en el 4,1 por ciento.

La tasa se desvía 2,1 puntos del objetivo de inflación y, por cada una de esas veintiuna décimas, el Estado debe aportar aproximadamente 72 millones de euros para compensar a los pensionistas por la subida de los precios.

Esto supondrá pagar 3.121,87 millones más, de los que 1.557,13 millones se abonarán en una única paga extraordinaria en enero, mientras que los 1.564,74 millones restantes servirán para consolidar la subida de la inflación en las contribuciones de cada mes.

Tras conocerse el dato de inflación, el Ministerio de Economía insistió en que esta subida es "transitoria y exógena" y sigue respondiendo a la evolución de los precios de las materias primas, en concreto el petróleo y algunos alimentos como los cereales.

David Vegara, secretario de Estado de Economía, reiteró además que el aumento de los precios de consumo se ha producido también en los países del entorno, y aseguró que la economía española ya ha demostrado su capacidad de hacer frente a estas alzas y volver de nuevo a tasas "sustancialmente menores".

Tras augurar un descenso "acusado" de la inflación a partir de la próxima primavera, Vegara abogó por que las cláusulas de revisión salarial tengan en cuenta que el repunte de los precios será transitorio y pasada la primavera la tasa bajará tanto en España como en la zona euro.

De las siete décimas en que subieron los precios en noviembre, tres se debieron al vestido y el calzado, que se encareció un 3,2 por ciento.

Por su parte, el petróleo y los alimentos volvieron a ser responsables de la mayor parte de la subida mensual del IPC

Y es que los alimentos y bebidas no alcohólicas se encarecieron el 0,9 por ciento en un mes, y el 6,3 por ciento en un año, mientras que el transporte fue un 1,4 por ciento más caro en un mes y acumula una subida anual del 6,6 por ciento, debido al alza de los combustibles.

En el análisis por rúbricas con las que se mide el IPC, destaca el encarecimiento de la leche, que ha subido el 30,5 por ciento en un año, o del pan, que cuesta un 14 por ciento más que en noviembre de 2006, así como la carne de ave (10,5%), la fruta fresca (7,1%) o las legumbres y hortalizas preparadas (8,8%).

Aunque el Gobierno insiste en el carácter temporal de la subida de precios, el secretario de Economía y Empleo del PP, Miguel Arias Cañete, afirmó que el alza de la inflación en noviembre es un dato "catastrófico", que castiga a las economías "más modestas".

Como "la verdadera bestia negra del Gobierno" definió a la inflación el portavoz de Economía de CiU en el Congreso, Josep Sánchez-Llibre, para quien la subida afecta, además de a las economías familiares, a la propia competitividad española.

El coordinador ejecutivo de Economía y Mundo del Trabajo de IU, Javier Alcázar, consideró por su parte que el alto IPC supone "una losa más a las espaldas" de los hogares.

Para Comisiones Obreras, el alza de los precios es un "pésimo dato" ante el que "cabría pensar" que muchos empresarios quieren aprovecharse de la situación, a la vista de que "los buenos momentos económicos parecen finalizar" en España.

UGT atribuyó la subida de la inflación a factores externos, si bien advirtió de que el ciudadano es el que la sufre como "el peor y más regresivo de los impuestos".

Por su parte, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) prevé que la inflación en los próximos meses permanezca en tasas "similares" a las registradas en noviembre, y consideró posible que "determinados" productos y sus derivados sufran incrementos adicionales.