Viernes, 28 de Septiembre de 2007

Cinco de los detenidos el lunes en el País Vasco francés comparecerán ante el juez

Agencia EFE ·28/09/2007 - 13:26h

Agencia EFE - De izda a dcha y de arriba a abajo, Gorka Betolaza Villagrasa, Oskar Bizkai Bidankoze, Urtzi García Montero y Francisco Javier Pérez Susperregui, cuatro de los detenidos en Francia el pasado lunes. EFE

Cinco de los quince detenidos el pasado lunes en una amplia redada policial en el País Vasco francés contra presuntos radicales violentos ingresaron hoy en prisión preventiva, a la espera de su traslado a París para comparecer ante jueces antiterroristas el lunes con vistas a su posible imputación.

Se trata del español Xabier Susperregui, portavoz del "colectivo de refugiados", y de los franceses Pantxo Flores, Mizel Barnetxe, Cedric Garay y Joan Bidart, indicaron a Efe fuentes próximas a la investigación.

Podrían ser imputados por asociación de malhechores con fines terroristas, delito penado con hasta 10 años de prisión.

Otros dos detenidos en la redada, el presunto etarra Urtzi García Montero y el miembro de Segi prófugo de la Justicia española Gorka Betolaza, están encarcelados en Toulouse a la espera de que la justicia francesa se pronuncie sobre su entrega a España.

Ayer fueron puestos en libertad Mizel Queheillalt e Yves Sallaberri, lo que elevó a ocho el total de liberados.

En presuntos casos de terrorismo, un sospechoso puede permanecer hasta 96 horas en manos de la policía antes de pasar a disposición judicial o quedar en libertad. El plazo expiró esta mañana.

Los cinco ya mencionados han ingresado en prisión preventiva en el País Vasco francés al ordenar las dos jueces instructoras del sumario su comparecencia ante ellas en París.

Cuando un sospechoso de terrorismo es detenido a más de 200 kilómetros de París -en este caso son unos 800-, se permite la prisión preventiva durante un máximo de cuatro días hasta la comparecencia ante el juez instructor.

El traslado de los cinco es esperado durante el fin de semana, para su comparecencia el lunes ante las jueces antiterroristas Laurence Le Vert y Marie-Antoinette Houyvet, quienes habían viajado al País Vasco francés para la redada del lunes pasado.

En los registros practicados en la operación, la más importante en varios años contra radicales violentos vascofranceses, la policía encontró en casa de uno de los sospechosos 11 kilos de clorato, sustancia que puede servir para fabricar explosivos, y, en el domicilio de otro, un bidón de petróleo.

Además, los agentes hallaron unos 4.000 euros en efectivo, teléfonos móviles y ordenadores, documentación de Batasuna, Askatasuna y Segi, y propaganda de apoyo a ETA, según las fuentes.

Flores, Barnetxe, Garay y Bidart están relacionados con el bar "Kalaka", de Saint-Jean-Pied-de-Port, considerado por los investigadores como un lugar de reunión del grupo de presuntos implicados en atentados contra un complejo hotelero en Bidarray.

La redada del lunes se enmarca en la investigación judicial del atentado de junio de 2006 a ese complejo, en el que el famoso cocinero Alain Ducasse vendió su participación a comienzos de año.

Este año se ha recrudecido la campaña de atentados nacionalistas contra objetivos inmobiliarios y turísticos en el País Vasco francés, con unas 30 acciones desde enero, en muchos casos con el eslogan "El País Vasco no está en venta".

Un fenómeno que preocupa a los servicios de la lucha antiterrorista y que se sospecha que está fomentado por ETA.

En un documento elaborado a finales de 2006 y que fue descubierto la pasada primavera a raíz de la desarticulación del "comando Donosti" de ETA en España, la banda planteaba una estrategia de "presión" y "confrontación" en el País Vasco francés, y mencionaba "la especulación de la vivienda" como uno de los ejes de acción.

Al reivindicar el pasado diciembre la autoría del atentado contra el complejo hotelero de Bidarray y otras acciones, el grupo "Irrintzi" los justificó en su "voluntad de oponerse firmemente a la política de desprecio del Gobierno francés", y afirmó que "el pueblo vasco tiene el derecho de responder de la manera que estime al desprecio, la colonización y la especulación".