Viernes, 14 de Diciembre de 2007

Los libaneses salen a la calle para dar el último adiós al general asesinado

EFE ·14/12/2007 - 10:32h

EFE - Un soldado libanés durante una vigilia en memoria del director de operaciones del Ejército libanés, el general Francois el Hajj.

Miles de personas han salido desde primeras horas de la mañana a las calles de Beirut y varios pueblos del país para dar el último adiós al general de brigada Francois al Hajj, que fue asesinado el miércoles mediante un atentado con coche bomba.

Su féretro, cubierto con la bandera libanesa y sacado a hombros por ocho soldados del hospital militar en donde reposaba desde el miércoles, fue llevado a Baabda, lugar donde tuvo lugar el atentado y desde allí a la Basílica Nuestra Señora del Líbano en Harisa.

Un cortejo de vehículos de varios kilómetros siguió al finado hasta la basílica bajo una intensa lluvia, acompañado por el ininterrumpido tañido de las campana de las iglesias de la zona que tocaban a muerto.

Ya en Nuestra Señora del Líbano, un millar de personas, entre ellas diplomáticos árabes y occidentales, líderes de la oposición y de la mayoría, jeques musulmanes y religiosos cristianos esperaban sentados la entrada de Al Hajj, el primer militar asesinado desde que hace más de dos años comenzara una cadena de atentados contra políticos y periodistas.

También estaba presente el jefe de las Fuerzas de la ONU, general Claudio Graziano, que acompañaba al comandante en jefe del ejército libanés, general Michel Sleiman.

Con motivo del sepelio, el gobierno ha decretado la jornada de hoy día de duelo nacional, mientras que el ministro de Educación ordenó el cierre de los colegios y universidades y los medios audiovisuales difunden música clásica y programas especiales.

El oficio religioso fue celebrado por el patriarca maronita (católico de Oriente), Monseñor Nasralá Sfeir, que en su sermón alabó el papel que cumplen las fuerzas armadas en estos momentos críticos.

Sfeir, que destacó en su sermón las cualidades y valores familiares, patrióticos y morales del general, no dudó en calificarlo de héroe nacional.

"El ejército es el arma de la defensa del Líbano", dijo Sfeir que describió la muerte de Al Hajj como una gran pérdida para la nación, "donde son asesinados todos aquellos que la defienden a pesar de las medidas de seguridad".

Anoche, el ministro de Defensa, Elias Murr, afirmó a la cadena de televisión LBC, que las investigaciones sobre el asesinato del general Al Hajj "avanzan de manera importante y seria".

En estos momentos, los restos mortales del general están siendo trasladados a su ciudad natal, Rmeich, en el sur del Líbano, para recibir sepultura.

En su camino, el cortejo se detendrá en las ciudades de Sidón y Tiro, así como en varios pueblos, entre ellos Ein Ebel, localidad natal de su esposa, donde numerosos libaneses lo esperan para darle su último adiós.

Al Hajj era uno de los candidatos a sustituir a Michel Sleiman al mando del Ejército en el caso de que este último hubiera sido elegido presidente de la República.