Viernes, 14 de Diciembre de 2007

Los escépticos tratan sin éxito de colar en Bali sus teorías sobre el clima

EFE ·14/12/2007 - 09:05h

EFE - La ministra de Medio Ambiente holandesa, Jacqueline Cramer, participa en una campaña en la sede de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Nusa Dua, Bali.

Los grupos que niegan el cambio climático, más conocidos como los "escépticos", se han quedado solos desde que Estados Unidos admitió la evidencia del calentamiento global, pese a lo cual han tratado sin ningún éxito de que se hable de sus teorías en la isla de Bali (Indonesia).

"Defender que no existe el calentamiento global es como decir que la tierra es plana", ha reiterado en más de una ocasión Yvo de Boer, máximo portavoz de la ONU en la XIII Conferencia de Cambio Climático, que considera que "los días de los escépticos se han terminado".

Pero los pocos organismos que niegan el calentamiento global en Bali, acreditados como organizaciones no gubernamentales, no se rinden en su intento de convencer a los medios de comunicación de que difundan su visión "alternativa" del problema.

Unos cuantos de ellos se han hecho con la lista de direcciones de correo electrónico de los medios que cubren el evento y cada día bombardean cientos de buzones electrónicos con declaraciones, convocatorias y presentaciones que supuestamente recogen "evidencias científicas" que demuestran que aquí no pasa nada, que el calentamiento global es un "bulo".

Desde el principio de la conferencia algunos denuncian una supuesta discriminación por parte de los organizadores, como el Instituto Heartland, que no ha conseguido acreditación de prensa y acusa a la ONU de favorecer a quienes denominan sus "aliados políticos".

Fuentes de la ONU aclararon a Efe que este instituto "se define como un centro de estudio y una ONG, por lo que no podemos darles acreditación de prensa" y añade que "aquí hay representados medios de prensa y ONG de todo tipo: conservadoras, progresistas, pequeñas, grandes, grupos indígenas, empresas. No hay ningún tipo de discriminación".

Las notas de empresa que envían los escépticos llegan al extremo de llamar "farsante" y exigir la desaparición del IPCC (Panel Intergubernamental del Cambio Climático), ganador este año junto con Al Gore del premio Nobel de la Paz.

Hay escépticos de toda condición: unos niegan que haya calentamiento global, algunos llegan a decir que cuanto más calor haga mejor estaremos o incluso previenen de que lo que en realidad está ocurriendo es que nos dirigimos a una nueva Edad de Hielo.

A diario, estos grupos distribuyen coloridos mapas, dibujos de la tierra y gráficos de todo tipo para demostrar que aquí no pasa nada grave.

El astrónomo David Whitehouse, por ejemplo, dice que el calentamiento ha sido ocasionado por "manchas oscuras de turbulencias magnéticas en la superficie del sol", pero que la actividad solar está disminuyendo y que la temperatura media descenderá un grado y medio para el próximo 2020.

Por su parte Bryan Leyland, ingeniero y líder de la Coalición de Ciencia del Clima Internacional asegura que "un examen crítico de las pruebas nos indican que el mundo no se está ya calentando y que lo que estamos viendo es un cambio de clima natural. Por tanto, Bali es una pérdida de esfuerzo y de dinero".

"Hay pruebas convincentes de que en el periodo romano y la era medieval fueron épocas más cálidas que ahora y ambos periodos trajeron prosperidad y el desarrollo de civilizaciones avanzadas", añade.

La Red de Cambio Climático, cita a científicos de las universidades de Rochester, Alabama y Virginia para sentenciar que "el cambio climático no se puede frenar y no puede ser influenciado mediante el control de emisiones de gases de efecto invernadero", al mismo tiempo asegura que el hemisferio sur se está enfriando.

"La ciudad de Buenos Aires, en Argentina, recibió varios centímetros de nieve a principios de julio y ... ¡la última vez que nevó en la ciudad fue en 1918!", asegura esta organización en una nota.

En el lado contrario, las ONG ecologistas que tratan de influenciar para que de Bali salga un compromiso serio para luchar contra el cambio climático levantan las cejas ante la presencia de estas organizaciones en Bali.