Viernes, 14 de Diciembre de 2007

Corea del Sur retira su último contingente militar en Afganistán

EFE ·14/12/2007 - 13:19h

EFE - Imagen de archivo de soldados de Corea del Sur.

Corea del Sur completó hoy la retirada de sus tropas en Afganistán, un repliegue previsto para finales de año que fue espoleado por la presión social que provocó el secuestro de 23 surcoreanos, de los que dos fueron ejecutados, y la muerte de un soldado.

Después de casi seis años en Afganistán, el último destacamento militar surcoreano, compuesto por 195 soldados, abandonó el país y regresó hoy a Corea del Sur en un avión alquilado.

La retirada se produjo de acuerdo con el plazo establecido por el Parlamento surcoreano, que en diciembre de 2006 dio el visto bueno a una propuesta del Ejecutivo para prolongar un año más la misión en Afganistán, siempre y cuando los efectivos regresasen antes de finales de 2007.

En lo que va de año, Seúl tuvo que lidiar con la creciente oposición de la opinión pública a la continuidad de las tropas del país en Afganistán después de varios trágicos sucesos que afectaron a surcoreanos presentes en ese país y que contribuyeron definitivamente a acelerar la retirada.

En febrero, un soldado surcoreano de 26 años falleció en un atentado suicida perpetrado contra la base aérea estadounidense de Bagram, cuando se encontraba de visita el vicepresidente de EEUU, Dick Cheney, y en el que también murieron otras trece personas.

En julio, un grupo talibán secuestró a 23 misioneros cristianos surcoreanos y forzó al gobierno de Corea del Sur a negociar su liberación a cambio de acelerar la retirada de las tropas.

Los talibanes, que mataron a dos de los rehenes, liberó al resto después de mes y medio en cautividad.

Los misioneros regresaron a su país, mientras crecían las especulaciones en la prensa de Corea del Sur sobre el posible pago de un rescate.

Desde 2002, Corea del Sur había movilizado más de 2.100 militares ingenieros y sanitarios dedicados labores humanitarias y de reconstrucción en las afueras de Kabul, que trabajaban en el país en reemplazos de seis meses.

Según informó Yonhap, los militares técnicos completaron unas 400 obras en la base aérea de Bagram, mientras que los militares sanitarios facilitaron la asistencia médica a cerca de 260.000 afganos, con un promedio de 180 consultas al día.

A pesar de la retirada de tropas, Corea del Sur continuará realizando trabajos en Afganistán.

El gobierno de Seúl tiene previsto enviar a principios del próximo año una misión civil, que formará parte del Equipo de Reconstrucción Provincial (PRT) en ese país y que contará con varios militares para labores de coordinación.

En noviembre el Ministerio de Exteriores surcoreano anunció que el grupo de civiles estará compuesto por entre 20 y 30 personas, entre funcionarios y sanitarios, que ofrecerán servicio médico y formación profesional a los afganos.

Las autoridades surcoreanas argumentaron que la misión civil en el PRT permitirá a Corea del Sur sumar esfuerzos con la comunidad internacional para asentar la paz y la reconstruir Afganistán.

Por su parte, el Ministerio de Defensa surcoreano precisó que se incorporará a ese equipo un oficial y tres médicos militares, con el fin de facilitar la coordinación con Estados Unidos, ya que el equipo civil se establecerá en la base estadounidense de Bagram.

Los medios surcoreanos calificaron de polémico este retorno de militares como parte de una misión civil a Afganistán, ya que Seúl se comprometió con los talibanes a sacar sus tropas del país.

Asimismo, en Corea del Sur existe un debate social en torno al despliegue de sus tropas en Irak, donde unos 1.200 soldados realizan tareas de reconstrucción en la zona kurda del país árabe.

En octubre el presidente de Corea del Sur, Roh Moo-hyun, solicitó el consentimiento de los ciudadanos surcoreanos para ampliar por un año más la estancia de las tropas en Irak, con el compromiso de que reducirá a la mitad el número de los soldados desplegados.

La decisión está ahora en manos del Parlamento, que tendrá que pronunciarse al respecto antes del final de este año y en medio de un ambiente electoral.