Viernes, 14 de Diciembre de 2007

El semen es la clave de la transmisión sexual del VIH

Un estudio con participación española descubre un factor común entre el sida y el alzhéimer

AINHOA IRIBERRI ·14/12/2007 - 12:06h

Es difícil encontrar dos enfermedades más distintas entre sí que el sida y el alzhéimer. Sin embargo, un estudio publicado hoy en la revista Cell revela que al menos tienen un término en común: amiloidea.

Hace años que se sabe que la enfermedad neurológica se caracteriza por la acumulación de péptidos con forma amiloidea, una disposición que pueden adoptar las proteínas. Ahora, un equipo internacional de investigadores, que ha contado con la participación del Centro de Investigaciones Biológicas (del CSIC) y el Hospital Ramón y Cajal de Madrid ha descubierto el mecanismo que facilita la transmisión del VIH-1 por vía sexual.

Éste es, precisamente, un péptido del semen que adopta una disposición amiloide sólo en los infectados por VIH, forma que aumenta de forma radical la infectividad del virus (su potencial de sobrevivir y multiplicarse dentro del organismo).

El jefe del Servicio de Investigación del Hospital Ramón y Cajal, Pedro Cuevas, explica: “Se sospechaba que el líquido seminal participaba de manera desconocida en la infectividad del VIH-1, pero el resultado nos ha sorprendido, porque no era lo que se pretendía encontrar al comenzar la investigación”.

Aplicaciones prácticas

Para el investigador del CSIC Guillermo Giménez-Gallego los resultados de este trabajo tienen muchas implicaciones prácticas. “Se puede intentar impedir que se el péptido se haga amiloide”, dice.

Aunque aún no existen fármacos que consigan evitar esta transformación, se trabaja hace tiempo en esta vía. Una vez se consigan, los antiamiloides podrían aplicarse además a otras enfermedades, como el alzhéimer o la nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt - Jakob.

Giménez-Gallego explica que, una vez que el péptido se hace amiloide, se pega a la célula y actúa como un imán, de forma que los virus VIH-1 se juntan a la superficie de la célula del sistema inmune. “Haciendo un símil, es como los misiles modernos que buscan el punto de calor y se dirigen al motor del avión enemigo”, detalla el científico del CSIC.

La participación española en el proyecto permitió descubrir que el péptido presente en el semen de los seropositivos tarda en volverse infectivo, lo que ocurre sólo cuando se produce la eyaculación.

Así, las posibles terapias que se desarrollen podrían quizás aplicarse en geles microbicidas, una de las líneas en las que más se investiga en cuanto a nuevos tratamientos anti-VIH.

El jefe del servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal, Santiago Moreno, advierte de que ninguno de estos geles está aún lo suficientemente desarrollado.

No obstante, matiza que cuando sean una realidad ahorrarán algunos de los problemas que supone el uso del preservativo como vía de prevención del VIH.

El especialista comenta que hay mucha gente, sobre todo en África, que desconoce la técnica de colocación del condón: “Esto, unido a su elevado precio y al hecho de que la mujer no puede imponer su uso, puede hacer del condón una herramienta poco eficaz”. Los microbicidas no sustituirían al condón, pero podrían complementarlo.