Viernes, 14 de Diciembre de 2007

Rajoy rectifica desde Buenos Aires: quizá haya debate en TVE

Los grandes empresarios argentinos no asisten a la comida con el líder del PP

MARÍA JESÚS GÜEMES ·14/12/2007 - 07:30h

DANIEL LEZICA - El presidente del PP, Mariano Rajoy, y el líder de los populares gallegos, Alberto Núñez Feijóo, a su llegada a Buenos Aires.

Se tuvo que ir hasta Buenos Aires para decir que para participar en los debates en televisión él se ponía “a disposición” de su director de campaña, Pío García-Escudero. Después de que hace unos días dijera que él apostaba por tres debates y en tres canales privadas, pero no en TVE porque era una cadena gubernamental. Ayer, en rueda de prensa en el parque de la Recoleta, se desdijo: “Yo no me cerraba a nada”.

Él, comentó, apostaba por hacerlo como en 1993. Pero reconocía: “Los debates no se hacen donde digo yo. Se acuerdan entre las fuerzas políticas que van a debatir”. Por eso se mostraba de acuerdo con que se hubiesen cerrado dos cara a cara (“es un dato muy positivo”) y esperaba que se siguiera trabajando.

El líder del PP habló luego de la Ley de la Memoria Histórica y explicó que si se había mostrado en contra de votar el punto en el que se hablaba de que los nietos de exiliados podrían adquirir la nacionalidad era porque le parecía “una discriminación manifiestamente injusta”. Rajoy, a cambio, propuso “un gran pacto nacional” para reformar el Código Civil y dar “los máximos derechos a todos los hijos descendientes de españoles”.

Desde Madrid, el dirigente socialista Pedro Zerolo le recordó que la Ley de la Memoria ya recoge el derecho a la nacionalidad de los hijos de españoles. Así que “llega tarde de nuevo”.

Cazar a los votantes

Después, Rajoy se fue derecho a una comida con empresarios. A fin de cuentas, ha viajado a Iberoamérica para captar el voto de los emigrantes españoles de cara a las generales de 2008. Pero, además de dar mítines, el líder del PP quiso aprovechar la ocasión para conocer la situación económica que atraviesa este país tras la crisis de 2001 y, ante todo, la de las empresas españolas.

Rajoy fue recibido por el presidente de la Cámara de Comercio, Guillermo Ambroghi, y unos 30 empresarios. La mayoría eran representantes de la hostelería, la gastronomía, el sector inmobiliario y el turismo. Pero también figuraban miembros de Telefónica, Repsol, ACS, Gas Natural, Endesa, BBVA o Santander. Lo que se echaba en falta, sobre todo, era la presencia de alguno de los nombres más potentes de la clase económica argentina y de las empresas privatizadas, las alimenticias o las industriales bonaerenses.

Rajoy dijo a los empresarios que quería escucharles para llevar sus reclamaciones a la presidenta argentina, Cristina Fernández, con la que se reunía pocas horas después. Les señaló que valoraba al esfuerzo que habían hecho por atravesar la mala racha y les habló de España, transmitiéndoles que su sensación es que se han “distraído prioridades” cuando lo fundamental sería centrarse en la competitividad de “las empresas españolas”.

Foto con Cristina Kirchner

No había sido fácil cerrar la entrevista con Kirchner, a sólo tres días de su proclamación como presidenta. El jefe de la oposición española es una de los primeros líderes internacionales que recibe. Si Zapatero tuvo su foto en la residencia oficial de Los Olivos, él no quería perder la ocasión de tener una en la Casa Rosada, sede del Gobierno.

A Kirchner, Rajoy iba a decirle que en su política exterior Iberoamérica será clave y a enfatizar que las “extraordinarias relaciones” se mantendrán si llega a La Moncloa. También incidió en el papel de España. No en vano, el 15% de la recaudación fiscal del Gobierno argentino proviene de 12 empresas españolas y nuestro país ocupa el segundo mayor volumen de inversiones tras EEUU. Anunció que si es presidente reforzará el servicio exterior para respaldar a través de la diplomacia a las empresas que trabajan fuera de España.

 

LA DIPLOMACIA DE GÉNOVA DESDE LA DERROTA DE 2004

1. Agenda llena // Después del 14-M, Rajoy dio instrucciones a los suyos para que mantuvieran una intensa agenda de contactos y entrevistas para no perder presencia internacional.

2. Crítica y pacto // En estos cuatro años, el PP ha criticado la política exterior de Zapatero y, al mismo tiempo, le tendía la mano para alcanzar un pacto de Estado sobre este asunto.

3. Amigos preferentes // Rajoy se ha reunido ya con líderes mundiales. Habla de EEUU como aliado estratégico pero ha fijado sus grandes objetivos en Europa. En el PP creen que con la victoria de Rajoy en 2008 se podría formar el triángulo España-Alemania-Francia. Angela Merkel mostró su respaldo a Rajoy acudiendo al congreso que le nombró presidente del partido en 2004. Nicolas Sarkozy hizo otro tanto en la convención del PP de 2005. A Argentina y Uruguay Rajoy viajó en 2004, siendo candidato.