Jueves, 13 de Diciembre de 2007

Una política exterior fuente de roces entre PSC y ERC

FERRAN CASAS ·13/12/2007 - 22:20h

A Carod, en tanto que independentista, siempre le ha interesado gestionar la política exterior catalana, o lo que es lo mismo la proyección de su país al mundo. Lo consiguió en el primer tripartito, que hoy precisamente cumple cuatro años, pero Pasqual Maragall le quitó las competencias poco antes de abrirle la puerta de su gobierno al saberse su reunión con ETA en Perpinyà.


En lo que duró aquel ejecutivo las competencias en política exterior quedaron en manos del PSC y Cooperación de Esquerra. Durante un viaje a Jerusalén con los grupos parlamentarios Carod y Antoni Castells, del PSC, protagonizaron un incidente al retratarse con una corona de espinas mientras bromeaban con Maragall.


Con el segundo tripartito todo se reorganizó. Montilla se reservó para él las delegaciones de Madrid y Bruselas, pero Carod se quedó el resto y el Institut Ramon Llull, ente que ha gestionado la exitosa presencia de la cultura catalana en la Feria del Libro de Fráncfort y hasta entonces estaba vinculado a la conselleria de Cultura.


La secretaría de Exteriores, que también gestiona los lazos con la emigración catalana, tiene tres direcciones generales. La de Relaciones Internacionales asume las delegaciones en el extranjero y las relaciones con los países de la UE excepto los asuntos comunitarios, que son de Montilla.


Otra es la de Cooperación al Desarrollo con países del Tercer Mundo, básicamente de los continentes africano y americano. La tercera es la dirección general de Proyección Internacional de las Organizaciones Catalanas, que apoya la internacionalización de la sociedad civil catalana en temas como las selecciones deportivas o la participación en foros internacionales de sus entidades.


Crisis interna
CiU tenía previsto preguntarle a Carod (finalmente no lo hizo) por los ceses que hace unos meses efectuó en el área de exteriores. El secretario de Asuntos Exteriores, Albert Royo, se enfrentó a la directora general de Relaciones Internacionales, María do Carmo Marques, de confianza de Carod. Al final los destituyó a los dos pero sin cambiar la ambiciosa hoja de ruta de Royo.


Ahora ha recuperado a Marques para dirigir el Patronat Catalunya-Món, que está por ver qué función tendrá a tenor de que la delegación en Bruselas, dirigida por la socialista Anna Terrón, funciona sin problemas y la estrucutura de la secretaria, que ahora dirige Roser Clavell, tiene plena capacidad para cubrir las expectativas.