Jueves, 13 de Diciembre de 2007

Del Ponte se despide del TPIY dolida por no tener a Mladic y Karadzic

EFE ·13/12/2007 - 20:15h

EFE - La fiscal general del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), Carla del Ponte, habla en conferencia de prensa en La Haya, Holanda.

La fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), Carla del Ponte, se despidió hoy del cargo reconociendo que se siente dolida por no haber logrado su objetivo más importante: la captura de los serbobosnios Ratko Mladic y Radovan Karadzic, acusados de genocidio.

Esta vez, la última en la que celebra una rueda de prensa como fiscal del TPIY, recurrió a la ironía para referirse a este tema: "se estarán ustedes preguntando cómo es posible que Carla del Ponte lleve hablando varios minutos y aún no haya mencionado a Mladic y Karadzic..."

"Me duele tener que hablar todavía de esto", reconoció en alusión a que Mladic y Karadzic siguen prófugos, para añadir: "he estado hablando de ello durante 8 años".

Del Ponte dijo que el hecho de que Mladic y Karadzic, ex líderes militar y político serbobosnios, respectivamente, estén todavía fugitivos "es un obstáculo en nuestro trabajo, un freno a nuestras grandes consecuciones".

"Es nuestro deseo que el Consejo de Seguridad (de la ONU) no permita cerrar este tribunal sin capturar a Mladic y Karadzic", declaró Del Ponte, con el estilo directo que la caracteriza, en la rueda de prensa ofrecida con motivo del final de su cargo el 31 de diciembre.

En un tono sereno, Del Ponte expresó que se siente "decepcionada" porque todavía no hayan sido capturados, pero, en la línea de la persistencia que la caracteriza, pasó el relevo a su sucesor en el cargo, el magistrado belga Serge Brammertz: "tengo la confianza de que él invertirá un gran esfuerzo hasta conseguir que estén en prisión".

También remarcó su esperanza en que "la Unión Europea continúe apoyando a esta institución y manteniendo su condicionalidad (en su acercamiento a Serbia) hasta que (la detención de los prófugos) se produzca".

Recordó que las autoridades de Belgrado "intentaron hasta el año pasado, 2006, persuadir a Mladic de que se rindiera", lo cual no ha tenido éxito, y afirmó que ahora éste "está siendo protegido (en Serbia) por personas, no por instituciones".

Del Ponte, que en febrero de 2008 pasará a ser la embajadora de Suiza en Argentina, dejó una puerta abierta a su regreso al mundo del Derecho Internacional.

"No piensen que voy a desaparecer, he sido nombrada embajadora suiza en Argentina por tres años, así que puede que regrese al mundo de la Justicia internacional", comentó.

Mladic y Karadzic están acusados desde hace más de una década del genocidio de más de 8.000 musulmanes varones en la ciudad de Srebrenica en 1995, en el contexto de la guerra de Bosnia (1992-1995).

La fiscal, que dentro de cuatro años alcanzará la edad de jubilación, reconoció también algunos fallos en el funcionamiento del TPIY.

Criticó los careos por parte de la defensa a los testigos en los juicios y dijo que esta práctica "debería de ser abolida" porque "las víctimas no deberían ser victimizadas de nuevo".

También indicó como lecciones que tienen que ser aprendidas, tras ocho años en el cargo, que la presentación de las pruebas relacionadas con los crímenes "debería de acortarse" para poder contar con tiempo para "las pruebas referidas a la responsabilidad del acusado".

Después de haberse mostrado durante todo su mandato comprometida con las víctimas de las guerras que asolaron en los años 90 la antigua Yugoslavia, Del Ponte lamentó hoy que este colectivo no pueda estar representado en los juicios, como ocurre en la Corte Penal Internacional.

En este sentido, agradeció a las víctimas y sus familiares "sus testimonios y que cada vez que nos hemos encontrado nos han dado fuerza y energía".

"Nuestra relación con las víctimas ha sido la motivación más importante para todo lo que hemos hecho", subrayó.

Sin olvidar los agradecimientos a la prensa, la suiza concluyó que "la importancia histórica de este tribunal" ha sido que "hemos acusado y juzgado a políticos, responsables de decisiones y a aquellos que han destruido vidas mientras estaban confortablemente sentados en sus sillas".