Jueves, 13 de Diciembre de 2007

Se disparan las alarmas de la economía española

El deterioro del sector de vivienda y de otros indicadores clave complica la coyuntura económica

F. SAIZ / B. CARREÑO ·13/12/2007 - 20:05h

Con un crecimiento del PIB del 3,8%, ser ministro de Economía de España debería  resultar un oficio cómodo.  Nada más lejos de la realidad. El deterioro de algunos indicadores importantes de la economía real está complicando el último tramo de la legislatura para el vicepresidente Pedro Solbes.

El sector productivo más golpeado en estas últimas semanas es el de la construcción. La actividad inmobiliaria, en especial, se resiente de la crisis, y hoy se han conocido nuevos datos que confirman la intensa desaceleración. La consultora  especializada Aguirre Newman prevé que la venta de viviendas baje un 70% en 2007, como consecuencia del estancamiento de la demanda y del endurecimiento de las condiciones financieras.

 El ajuste, según la empresa, se ha acelerado por el impacto de la crisis hipotecaria de Estados Unidos, y puede suponer una caída de los precios de entre el 5% y el 10% en 2008.

La crisis del sector está teniendo ya impacto en las industrias auxiliares. Según denunció ayer la Asociación para la Construcción de Estructuras Metálicas, las grandes constructoras están alargando hasta 210 días los plazos de pago a sus proveedores, lo cual les provoca serios problemas financieros. El último eslabón de la cadena  de la crisis inmobiliaria es el empleo, y también aquí las noticias son preocupantes.

Señales de aviso 

Si el miércoles los principales empresas del sector apuntaron la posibilidad de que en 2008 se pierdan 250.000 puestos de trabajo, hoy han sido las cámaras de comercio las que lanzaron un nuevo aviso. Según el presidente del Consejo Superior de las organizaciones empresariales, Javier Gómez-Navarro, una parte de los 376.700 inmigrantes que están empleados en la construcción deben buscar alternativas de ocupación, por la previsible caída de la actividad.

El segundo punto negro de la economía española es la inflación, que se ha disparado en los últimos tres meses como consecuencia del encarecimeinto del petróleo y de algunas materias primas agrícolas.

Hoy se conocerán los datos oficiales de incremento de los precios en noviembre, que previsiblemente confirmarán una tasa de crecimiento por encima del 4%, una de las más altas de los últimos años.

La desviación de los precios en este último tramo del año, además de erosionar el poder adquisitivo y perjudicar la competitividad de los productos españoles en el exterior, podría llegar a crear una espiral inflacionista de largo recorrido.

Por eso las autoridades económicas (el propio Solbes, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, y ayer mismo el BCE) se han apresurado a explicar que las subidas son transitorias y que si se trasladan a los salarios y al conjunto de la economía (el temido  efecto denominado  de segunda vuelta o segunda ronda) podrían dañar el crecimiento.

Noticias Relacionadas