Jueves, 13 de Diciembre de 2007

«El sexo desata el amor»

Después de escandalizar a medio mundo con los vaqueros gays de ‘Brokeback Mountain’, vuelve con una cinta más explícita y violenta.

JESÚS ROCAMORA ·13/12/2007 - 19:45h

Gabriel Pecot - Ang Lee, ayer en Madrid, tan educado como cabe esperar de un oriental.

Hace dos años, el chino Ang Lee (Taiwán, 1954) ya hizo que medio mundo se escandalizara con la historia de dos cowboys que se metían mano entre ovejas en lo alto de la montaña ('Brokeback Mountain'), aunque, curiosamente, consiguió más premios que ninguna otra de sus películas anteriores, incluso en la América más profunda. 

'Deseo, peligro', su nueva cinta (en cartelera desde mañana), tiene todas las papeletas para repetir la jugada: ambientada en la China ocupada por los japoneses durante la II Guerra Mundial, el alboroto inicial levantado por las escenas de sexo explícito, violencia y humillación entre sus protagonistas (un pez gordo colaboracionista de los japoneses y una actriz que se hace pasar por lo que no es para asesinarlo) enmudeció tras llevarse el León de Oro del Festival de Venecia.

Lee acaba de llegar de recoger ni más ni menos que siete Caballos Dorados en Taiwán (los Oscar chinos), una sorpresa teniendo en cuenta que en su país ha sufrido la censura de las imágenes más duras.

Después de ‘Brokeback Mountain', rodada en Estados Unidos y en inglés, ¿por qué la vuelta a su país y a rodar en chino?
Allí están mis raíces culturales. Lo que pasa es que físicamente no podría hacer una película tras otra en China. La industria es mucho más pequeña y hay más presión social. Prefiero intercalarlas: después de hacer una película americana, me recupero y vuelvo a China para rodar otra. Cuando trabajo en EEUU es como hacerlo en primera división, con mucho apoyo y dinero. En China, la industria es más modesta, pero al mismo tiempo, como soy alguien importante, me siento como un pez grande en un estanque pequeño. Hasta cierto punto, tengo más libertad rodando en China y suelo aprovechar para aprender y tener experiencias nuevas, y luego llevarlas a Estados Unidos. Pero, sinceramente, esta es la historia que quería hacer después de Brokeback Mountain. Y lo de menos era en qué idioma.

¿No temía la censura allí?
Yo sabía desde el principio que quería escenas explícitas de sexo muy fuertes. Pero mi gran temor era que no me dejaran hacer la película por el tema y la época tratados. Hay dos cosas que temía que me pudieran arruinar el rodaje: por un lado, el mensaje de la sexualidad femenina en contra del patriotismo. Por otro, porque simplemente nunca se había filmado esta época histórica ni en Taiwán ni en China. Una vez que me dieron permiso, fue un alivio. Sobre la censura, en China no existe calificación por edades, y todas las cintas tienen que ser para un público general, lo cual me obligó a recortar las secuencias de sexo y la del asesinato.

¿Es una película sobre el amor o sobre la guerra? ¿Y por qué eran importantes las escenas de sexo?
Es una historia sobre la búsqueda del amor, pero también es una historia bélica. La guerra distorsiona todos los sentimientos, las relaciones, la humanidad... es destrucción en general. La película trata de escudriñar el amor y el sexo es el mejor vehículo para desatar el amor. Es la energía mas privada e independiente y, en una guerra, no tiene otro medio para ser expresado más que distorsionado, sensual y violento.Real, al fin y al cabo.

‘Brokeback Mountain' y ‘Deseo, peligro' tienen mucho en común. Ambas parten de relatos cortos escritos mujeres. ¿Se siente próximo a cierta sensibilidad femenina?
Creo que el punto de vista de las mujeres es mucho más interesante que el del hombre porque, históricamente, la sociedad ha estado estructurada por y para ellos. Ver la historia a través de los ojos de una mujer es muy interesante: gracias a la protagonista vemos cómo se van destruyendo los valores imperantes en su sociedad. Ella decide no colaborar y hacer su propia guerra. Es como mostrar otra forma de hacer las cosas.

Precisamente la protagonista, tras una representación teatral patriótica que consigue emocionar al público, decide pasar a la acción directa y convertirse en espía. ¿Tiene la sensación de que influye con sus cintas de alguna forma... o a veces le apetece pasar a la acción directa?
Hmm... creo que puedo influir más haciendo películas. Precisamente, en Deseo, peligro se ve cómo cuando los actores de la compañía deciden pasar a la acción directa, lo hacen desastrosamente mal y se desata la tragedia. Hubiese sido mejor que siguiesen intentando influir a la gente con sus obras. En su caso, tiene que ver con su sentido del honor, con demostrar que es un hombre aunque no vaya a la guerra. Y mi sentido del honor tiene más que ver con cambiar a la gente a través del cine... Creo que fingir algo tiene mas repercusión e importancia que lo que haces en la vida real, y ese es el tema principal de la película: fingir es lo que hace la protagonista, haciéndose pasar por quien no es.

En ambos casos, le han salido dos cintas muy largas. ¿Cómo rellenó los huecos que quedaban?
No he añadido demasiado en ninguna de las dos. En el caso de Brokeback Mountain nos limitamos a extender todo lo que había en el relato, cada frase. En este caso, la escritora Eileen Chang pasó 25 años escribiendo y reescribiendo esta historia, escondiéndose a sí misma, por lo que era muy difícil sacarle más chicha de la que ya había. Sólo he añadido dos secuencias: el asesinato de un hombre por los actores, que les sirve para darse cuenta de qué es la guerra y matar a un hombre, y la de la joyería.

Para un director de lo más versátil, que ha hecho ‘thriller', ‘western', dramas de época... ¿Cuál será su próximo reto?
No tengo nada, pero estoy deseando hacer una comedia después de seis tragedias. Empecé mi carrera con una y ahora me pregunto qué me ha pasado... Eso sí, si vuelvo a hacer una comedia, espero hacerlo sin cinismo.

La familia, el sexo y los superhéroes, según Lee

 

'El banquete de boda' (1993)
El choque entre costumbres occidentales y orientales: un chino homosexual que vive en Nueva York debe fingir una boda ante la visita de su madre.

'Sentido y sensibilidad' (1995)
Un estándar de las películas de época victoriana. Dos hermanas no se ponen de acuerdo: ¿es más correcto casarse por amor o por conveniencia?

'La tormenta de hielo' (1997)
La llegada de la libertad sexual en los setenta le sirve para hacer un retrato sin compasión de la típica familia norteamericana... desestructurada.

'Tigre y Dragón' (2000)
Otro estándar, resultado de mezclar la poética del ‘ralentí' con la cultura de las artes marciales. El tiempo bala convertido en el tiempo espada.

'Hulk' (2003)
"Masa salta, Masa aplasta". ¿El héroe más descerebrado de la Marvel en manos de Lee? Todo un retrato psicológico de un cacho de carne verde.

'Brokeback Mountain' (2005)
Uno de los pocos terrenos vedados para la homosexualidad era el western americano. No más: sin sensiblerías, tan dura como dormir al raso.