Jueves, 13 de Diciembre de 2007

Kostunica contesta a Brown que Serbia nunca renunciará a Kosovo

EFE ·13/12/2007 - 20:19h

EFE - El Consejo Europeo de los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) declararán mañana su intención de ocupar un "primer plano" en el "refuerzo de la estabilidad de Kosovo", asunto que ocupará buena parte de esta Cumbre de diciembre.

El primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, reafirmó hoy que Serbia no reconocerá nunca la independencia de Kosovo, en alusión a unas unas declaraciones de su homólogo británico, Gordon Brown, de que Belgrado debería renunciar a esa provincia secesionista si quiere acercarse de la UE.

"Serbia no renunciará bajo ningunas presiones, o peor aún, a cambio de recompensas, a su derecho a preservar la soberanía y la integridad territorial del país en sus fronteras internacionalmente reconocidas", dijo Kostunica en un comunicado emitido por la oficina de prensa gubernamental.

"Estoy convencido de que cada presidente del Gobierno de Serbia contestará de igual manera a las ofertas para que Serbia renuncie a cualquier parte de su territorio a cambio de algunos privilegios", añadió.

Brown advirtió hoy a Serbia de que sus esperanzas de fraguar unas relaciones más estrechas con la Unión Europea (UE) podrían verse en peligro si no llega "a un entendimiento de que su deseo de ser parte de la comunidad europea de naciones significa que debería acomodar lo que es el deseo legítimo del pueblo kosovar".

También reiteró el apoyo británico a la "independencia supervisada" para la provincia serbia.

Hace varios días ya, Kostunica tildó de "inaceptable y una ofensa para la dignidad de Serbia" que la UE ofrezca una "recompensa" a cambio de la independencia unilateral de Kosovo y volvió a rechazar el plan del anterior mediador en el proceso de negociaciones sobre el estatuto de esa provincia, Martti Ahtisaari, sobre la independencia tutelada.

Algunos representantes europeos aludieron a la posibilidad de acelerar el proceso de integración de Serbia en la UE para atenuar la pérdida que ese país sufriría por la independencia de su provincia.

Kosovo está poblado por un 90 por ciento de albaneses, cuyos líderes anunciaron que proclamarán la independencia de forma coordinada con la UE y Estados Unidos, convencidos de que cuentan con su apoyo.

Serbia se opone rotundamente a la independencia de su provincia, y, con el apoyo de Rusia, aboga por que prosigan las negociaciones entre serbios y albaneses hasta que se alcance una solución aceptable para ambas partes.