Jueves, 13 de Diciembre de 2007

Gadafi se reunirá con jornaleros en su visita privada de lujo a Sevilla

El presidente libio acude el sábado a Andalucía como preámbulo de la agenda oficial que inicial el lunes en Madrid

ALICIA GUTIÉRREZ / OLIVIA CARBALLAR ·13/12/2007 - 08:49h

En medio de un absoluto secretismo sobre el lugar donde se alojará, el presidente libio, Muammar el Gadafi, llegará el sábado en visita privada a Sevilla para pasar el fin de semana en Andalucía antes de emprender el lunes viaje oficial a Madrid. En Sevilla, y en un clima de lujo que incluye la presencia de un importante séquito –a Francia viajó con 400 personas, entre ellas 30 amazonas vírgenes– Gadafi recibirá a dirigentes del Sindicato de Obreros del Campo (SOC), organización que se considera a la izquierda de la izquierda.

Hasta ayer, Gadafi planeaba instalar su jaima en los jardines del hotel Hacienda Benazuza, en Sanlúcar la Mayor, uno los más exquisitos de Andalucía y uno de los pocos cuyo menú lleva el sello de Ferrán Adriá. Ayer por la tarde, funcionarios del Ministerio de Interior comunicaron al hotel que la reserva quedaba anulada.

El juego de los hoteles

En principio, el coronel libio y sus acompañantes siguen teniendo previsto pernoctar en Sevilla, pero el lugar elegido es un misterio. Y no se descarta que la cancelación de reservas en el Benazuza –los libios han contactado con otros hoteles, entre ellos el Renacimiento de la cadena Barceló– sea sólo una maniobra de distracción. Córdoba queda excluida de su periplo pero no que se desplace a Granada, aunque “es poco probable por la carretera”, según la Embajada libia en Madrid. Pero otras fuentes aseguran que los libios también han hablado con un lujosísimo hotel de la provincia.A lo largo del día, el Ministerio de Exteriores y el de Interior jugaron al ping pong con los periodistas.

Ninguno de los dos departamentos asumió como propia la responsabilidad sobre la fase privada del viaje de Gadafi a España, que el lunes por la tarde será recibido en Madrid por el presidente del Gobierno. El dictador libio, rehabilitado por EEUU en 2004 tras 24 años de ruptura diplomática, se reunirá también con empresarios y visitará el palacio de El Pardo en los dos días de su agenda oficial. Detrás queda la bronca desatada en Francia, donde su presencia provocó el martes que, comandada por los socialistas, la oposición lo dejara plantado en la Asamblea Nacional.

“Para hablar del campo”

Durante su visita a sevilla, Gadafi se reunirá con representantes jornaleros del Sindicato de Obreros del Campo (SOC). Nacido a finales de los setenta, el SOC ha protagonizado periódicas ocupaciones de fincas para exigir su entrega a los jornaleros. Su líder histórico, Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda, aspira a encabezar la lista sevillana de IU para las autonómicas de marzo. Gordillo, que el sábado asiste a la tormentosa asamblea andaluza de IU, no verá a Gadafi, salvo viraje.

La delegación del SOC estará encabezada por su secretario general, Diego Cañamero, hombre poco dado a los fastos y que, tras sopesarlo, ha aceptado la invitación de Gadafi porque los libios “quieren hablar del campo, del sindicato, de las cooperativas y de nuestra relación con el medio ambiente”, explicó el líder sindical. Anoche, Cañamero no sabía ni la hora ni el sitio donde se producirá el contacto, al que están invitadas “otras personas” de distintos ámbitos.

El coronel quiere ir de caza

La invitación para visitar Andalucía surgió el pasado julio en Córdoba, en el marco de un seminario del Liderazgo Popular Islámico Mundial (WIPL), una organización internacional presidida por el líder libio. Gadafi aceptó hace un mes, según aseguró a Público el vicesecretario general del WIPL y presidente de la Junta Islámica, Mansur Escudero. “Le propusimos la visita porque el Liderazgo Islámico apoyó la Alianza de Civilizaciones propuesta por Zapatero y aceptó aprovechando esta gira por Europa”, explica Escudero.
Qué busca realmente Gadafi reuniéndose con el SOC es una incógnita. Pero en lo que respecta a la faceta lúdica, fuentes oficiales confirmaron ayer que, dado que el líder de la revolución libia quiere ir de  caza, se le buscó una finca en la Sierra Norte de Sevilla, propiedad del empresario Gonzalo Madariaga, y otra en Cádiz: ninguna de las dos resultó de su agrado. Una tercera finca, en Granada, estaba ayer a la espera de recibir el visto bueno libio.

 

 

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