Miércoles, 12 de Diciembre de 2007

Los camioneros italianos desconvocan la huelga, pero el país tardará días en volver a la normalidad

EFE ·12/12/2007 - 21:03h

EFE - Vehículos de carga permanecen estacionados en la zona de peajes de la carretera A1, que comunica a Nápoles con Roma (Italia), país en el que los camioneros prosiguen una huelga, a pesar de que el ministro de Transportes de ese país, Alessandro Bianchi, decretara el cese de ésta a partir de la medianoche.

Los camioneros italianos han decidido hoy, tras una reunión con el Gobierno, desconvocar la huelga que paralizaba Italia desde el lunes, pero el país tardará aún unos días en volver a la normalidad, en los que se cuantificarán las pérdidas.

Los transportistas mantuvieron un pulso con el Ejecutivo al que, además, desafiaron, pues no pararon la protesta a pesar de que el Ministerio de Transportes les ordenó que lo hicieran antes de la pasada medianoche y previó sanciones en caso contrario.

La huelga, contra el precio del carburante y la falta de ayudas al sector, fue desconvocada por dos de los principales sindicatos, Cna Fita e Confartigianato, y se espera que en las próximas horas se unan los otros cinco.

En un comunicado, ambos sindicatos explicaban que habían decidido suspender el paro después de "tomar nota de las propuestas avanzadas por el Gobierno".

De acuerdo con ese comunicado, las propuestas "van en la dirección de las peticiones hechas por el sector, como por ejemplo el contrato escrito obligatorio, las tarifas mínimas y la intervención sobre el gasóleo".

Los sindicatos aseguran que el Gobierno también ha propuesto crear "un observatorio de los costes" y "una estrategia de control" de los precios.

El subsecretario de la Presidencia del Consejo, Enrico Letta, afirmó que "la cuestión está resuelta".

"Contamos con que el país regrese en las próximas horas pueda volver a la normalidad y que las molestias puedan ser limitadas", dijo en rueda de prensa.

Sin embargo, la mayor asociación de agricultores italiana, Coldiretti, ha indicado ya que "hará falta una semana para regresar a la normalidad".

Por su parte, el ministro de Transportes, Alessandro Bianchi, ha afirmado que la desconvocatoria ha sido "el resultado de un comportamiento de gran firmeza" y de "un sentido de la responsabilidad que ha prevalecido finalmente".

El paro de los camiones pesados ha puesto en jaque el sistema de distribución y abastecimiento del país, donde hoy era difícil encontrar carburante y escaseaban productos básicos, como la leche o el pan.

Además, se echaban cuentas sobre las pérdidas generadas por la protesta, empezando por la asociación que agrupa a la mayoría de las empresas de la gran distribución, para la que "podrían fácilmente superar los 2.000 millones de euros".

Repostar carburante fue casi imposible en algunas ciudades y salvo "raras excepciones", los surtidores de la red ordinaria estaban vacíos, según una de las organizaciones que agrupa a los gestores de gasolineras.

Los efectos de la protesta llegaron hasta Ciudad del Vaticano, donde, según medios locales, se racionó el carburante y cada trabajador podía repostar un máximo de 20 euros.

Las principales asociaciones de consumidores señalaron que el "80% de los comercios no puede hacer frente a la demanda de los clientes", en especial los que venden frutas y verduras, y advirtieron de posibles aumentos de precios por la escasez.

En el campo, hace tres días que no se retiraba la producción y se han perdido miles de litros de leche, toneladas de frutas y verduras, al no poder enviarse a los mercados centrales.

Más de 4.000 toneladas de pescado estaban bloqueadas en las carreteras del país y el sector puede enfrentarse a pérdidas de 40 millones de euros, según el presidente de Federcoopesca, Massimo Coccia, que habló de "un daño particularmente grave", pues se trata de uno de los productos más perecederos.

Pero la huelga ha tenido otros efectos quizás menos evidentes, como los diez millones de animales del sector avícola que pueden morir en las granjas debido a que escaseaban las reservas de pienso, indicó el presidente de Avitalia, Gaetano de Laurentis.

Las principales organizaciones de consumidores, Adoc, Adusbef y Federconsumatori, han presentado un escrito a la Fiscalía de la República para pedir que abra una investigación que establezca las responsabilidades, teniendo también en cuenta la decisión del Gobierno de ordenar el final de la huelga.