Miércoles, 12 de Diciembre de 2007

USS Liberty: ¿ataque o accidente?

Testigos americanos acusan a Israel de su destrucción deliberada 40 años después

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·12/12/2007 - 20:14h

El USS Liberty recibe ayuda, en junio de 1967, tras ser atacado por la armada israelí.

"¿Puedes ver la bandera?", pregunta un piloto a sus compañeros. "Sí, es de Estados Unidos. Repito: es de Estados Unidos", contesta otro. A pesar de que la identificación no deja lugar a dudas, los cazas israelíes continúan bombardeando el USS Liberty. Minutos después, los torpedos de los buques de la armada israelí acaban el trabajo frente a la costa de la península del Sinaí. En el ataque mueren 34 norteamericanos y 173 resultan heridos.

Los hechos ocurrieron hace 40 años, el 8 de junio de 1967, durante la cuarta jornada de la guerra que los israelíes llaman de los Seis Días y los árabes de Junio. Numerosos documentos que han aflorado desde entonces indican que los israelíes sabían perfectamente cuál era su objetivo. La transcripción de la conversación entre los pilotos constituye una nueva prueba, según ha publicado el Chicago Tribune tras husmear en los archivos oficiales de EEUU.

Accidente o provocación

Israel ha mantenido siempre que el bombardeo del USS Liberty fue un accidente y que en su momento indemnizó a EEUU y a las familias de las víctimas con 13 millones de dólares. Pero la versión del "accidente" ha sido muy discutida. De hecho, fue rechazada por funcionarios del gobierno de EEUU, como el entonces director de la CIA, Richard Helmes.

La investigación del Chicago Tribune revela que el entonces secretario de Defensa, Robert McNamara, ordenó a los cazas norteamericanos que fueron a defender al USS Liberty que regresaran a sus bases. J.Q. Hart, destinado en Marruecos y coordinador de las operaciones de la VI flota, asegura que oyó decir a McNamara: "El presidente Johnson no va a ir a la guerra o a violentar a un aliado de Estados Unidos por unos pocos marines".

El USS Liberty, ¿identificado?

Los supervivientes afirman que desde la mañana del 8 de junio vieron aviones israelíes sobrevolar al bloque, una indicación de que era imposible que no identificaran al Liberty como barco de EEUU. El navío tenía su nombre escrito en caracteres latinos y no en caracteres árabes. Además, la bandera de EEUU ondeaba los mástiles del barco, que estaba provisto de más de 40 antenas que interceptaban comunicaciones entre países árabes y la URSS.

En aquel momento, Israel tenía el control absoluto sobre el aire, puesto que había destruido a los aviones egipcios y sirios y ninguna otra aviación merodeaba por la región. Algunas versiones sostienen que los israelíes no querían que el buque interceptara sus propias comunicaciones y ese habría sido el motivo del ataque. Por su parte, los israelíes afirman que el Liberty no tenía izada la bandera, lo que contradice la declaración de los marines.

La versión de las víctimas

Tras el incidente, muchos supervivientes abandonaron el ejército y algunos están aún bajo tratamiento psicológico. Uno de los heridos todavía tiene inscrustados en el cerebro trozos de metralla y otro ha pasado por el quirófano unas 30 veces. Sin embargo, el Congreso siempre ha rechazado tocar el tema, pese a la insistencia de los supervivientes y los testimonios presentados.

Es el caso de la declaración del capitán Richard Lock, que trabajaba en la base de Omaha y que recuerda la siguiente conversación. Un piloto israelí se dirige a su base y pregunta: "Se trata de un barco de EEUU... ¿Siguen queriendo que le ataquemos?", y la base contesta: "Sí, obedezcan las órdenes".