Miércoles, 12 de Diciembre de 2007

Triple atentado con 42 muertos se convierte en el ataque más mortífero en 3 meses

EFE ·12/12/2007 - 10:59h

EFE - Un soldado vigila a un grupo de personas que gritan lemas y portan pancartas y banderas durante una manifestación en el barrio de Karrada en Bagdad.

Un triple atentado con coche bomba en Amara, al sur de Bagdad, causó hoy unos 42 muertos y 125 heridos en el ataque más mortífero de los últimos meses en Irak, perpetrado dos semanas antes de la retirada de las tropas británicas de la vecina Basora.

Según fuentes policiales, muchas de las víctimas son mujeres y niños, que fallecieron por tres estallidos casi consecutivos, ocurridos en plena hora punta de la mañana en la calle del Tigris, en el centro de la ciudad, 350 kilómetros al sur de Bagdad.

El primer coche bomba explotó cerca de un cine, mientras que el segundo lo hizo en un mercado y el tercero en un aparcamiento, situado en esa misma calle, repleta de locales comerciales.

Las explosiones ocasionaron abundantes daños materiales en varios vehículos y edificios colindantes, apuntaron la fuentes, que explicaron que un amplio dispositivo policial acordonó la zona, mientras que los muertos y heridos eran trasladados a varios hospitales de la ciudad.

Este atentado rompe la calma relativa que se vivía en Irak desde hace unos tres meses con el descenso de la violencia, aunque en la última semana se habían registrado algunos ataques aislados.

Al atentado de Amara se sumó hoy otro en Bagdad, en el que al menos cinco personas murieron y otras 13 resultaron heridas por la explosión de un coche-bomba en el este de la ciudad.

Mientras, el primer ministro, Nuri al Maliki, pronunciaba una conferencia en la cercana ciudad de Basora sobre la reconstrucción del puerto de esa localidad en la ribera de Shat al Arab, desembocadura de los ríos Tigris y Eúfrates que descienden en un sólo cauce hacia el Golfo Pérsico.

En la reunión estaban presentes un buen número de ministros iraquíes y diplomáticos extranjeros, indicaron fuentes oficiales iraquíes.

Un analista político, que no quiso ser identificado, dijo a Efe que "las explosiones son un mensaje al gobierno de Maliki de que la insurgencia es todavía fuerte frente a las informaciones que dicen que la violencia ha descendido en los últimos meses".

Para el experto, el atentado es "una señal clara" de que los ataques van a aumentar, sobre todo, en zonas chiíes, después de la calma de los últimos tres meses.

Amara es la capital de la provincia de Maysan, cuyo control fue trasferido el pasado mes de abril por las tropas británicas, responsables de su seguridad, a los soldados iraquíes y fuerzas del ministerio del Interior.

Sin embargo, expertos iraquíes creen que desde entonces la provincia está controlada de facto por milicias rivales, sobre todo por el grupo Badr, brazo armado de la Asamblea Suprema para la Revolución Islámica en Irak, el principal partido chií de Irak, y por el Ejército de Al Mahdi, del clérigo chií Muqtada al Sadr.

Poco después del atentado, el ministro de Interior iraquí, Yawad Bulani, anunciaba el despido del jefe de la Policía de la provincia de Maysan.

El ataque se produjo también dos semanas antes de que las tropas británicas traspasen el control de la vecina provincia de Basora a las fuerzas de seguridad iraquíes, tal y como anunció hace tres días durante una visita sorpresa a Irak el primer ministro británico, Gordon Brown.