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Jueves, 12 de Noviembre de 2009

Las estatinas protegerían la vesícula: estudio

Reuters ·12/11/2009 - 16:27h

El uso a largo plazo de los medicamentos para reducir el colesterol denominados estatinas ofrecería protección contra el desarrollo de dolorosos cálculos biliares que requieren cirugía, revelaron los resultados de un estudio amplio.

La vesícula biliar es un saco muscular con forma de pera adherido a la parte inferior del hígado cuya función en el cuerpo es almacenar y concentrar bilis y ayudar en el proceso digestivo.

Los cálculos biliares se forman por un exceso de agua, sal, colesterol y otras sustancias excretadas por el hígado y pueden causar bloqueos dolorosos.

Parece lógico que dado que las estatinas disminuyen la síntesis de colesterol en el hígado, reduzcan los niveles de colesterol en la bilis, por lo que prevendrían la formación de piedras o cálculos. No obstante, existen pocos datos sobre esta relación en los humanos.

Para investigarlo, el doctor Christoph R. Meier, del Hospital Universitario de Basilea, en Suiza, y colegas analizaron los registros de 27.035 pacientes que tenían cálculos biliares o a los que se había extraído la vesícula y de 106.531 "controles" con vesículas saludables.

En la población estudiada, 2.396 pacientes y 8.868 controles tomaban estatinas.

El equipo halló que los usuarios actuales de estatinas tenían un 22 por ciento menos de probabilidades de desarrollar cálculos biliares, mientras que esa protección no se observó en los ex consumidores de esos fármacos.

El riesgo disminuía significativamente sólo con el uso de estatinas a largo plazo.

El aparente efecto protector de las estatinas sobre los cálculos no difirió entre los hombres y mujeres, ni por franja etaria o el uso individual de estatinas. Esas medicinas también fueron protectoras en los pacientes que tenían sobrepeso y obesidad.

"Nuestros resultados tendrían relevancia clínica dado que la enfermedad de la vesícula representa una carga importante para los sistemas de atención médica", señaló el equipo de Meier.

FUENTE: Journal of the American Medical Association, 11 de noviembre del 2009