Miércoles, 12 de Diciembre de 2007

Los países árabes condenan el atentado de Beirut contra el alto mando militar

EFE ·12/12/2007 - 08:29h

EFE - Vehículos en llamas en el lugar de la explosión de un coche bomba que causó la muerte hoy de un general del Ejército libanés en Baabda, cerca de Beirut.

La Liga Árabe, Siria, Jordania y Egipto condenaron en sendos comunicados el atentado con coche bomba que acabó hoy con la vida del director de operaciones militares del Ejército libanés, Francois Al Hajj.

La organización panárabe, a través de su secretario general, Amro Musa, condenó el atentado y mostró su solidaridad con las víctimas y con el pueblo libanés.

Siria, en otro comunicado, aseguró que "el asesinato iba dirigido contra el Ejército libanés y sus principios antiisraelíes".

Fuentes citadas por la agencia de noticias siria, SANA, responsabilizan a Israel de estar involucrado en la muerte de Al Hajj, de religión cristiano maronita.

"El beneficiario de este crimen es Israel y sus instrumentos en Líbano", asegura la agencia que cita a "responsables de información", cuya identidad no desvela.

El ministro de Exteriores egipcio Ahmed Abul Gheit, mostró, asimismo, su repulsa por el atentado, que calificó de "crimen horrible".

Abul Gheit, citado por la agencia estatal de noticias egipcia, expresó su temor a que este suceso pueda afectar negativamente al proceso de elección de un nuevo presidente en Líbano, sin jefe de Estado desde el pasado 24 de noviembre, cuando expiró el mandato del anterior presidente, Emile Lahud.

Por otra parte, el rey Abdalá II de Jordania condenó también el atentado en un telegrama enviado al primer ministro libanés, Fuad Siniora.

El monarca jordano describió lo ocurrido como "un crimen que tenía como objetivo minar los esfuerzos para la reconciliación nacional libanesa".

Abdalá II, al igual que el resto de los líderes árabes, mostró la solidaridad de su país con las víctimas y con el pueblo libanés.

El general Francois Al Hajj, director de Operaciones Militares del Ejército libanés, murió por la explosión de un coche bomba al paso del vehículo en el que se trasladaba en el este de Beirut.

Hajj fue descrito por un ex responsable del Ejército, citado por la LBC, como uno de los oficiales más importantes de las Fuerzas Armadas, que desempeñó un papel esencial en el despliegue de las tropas libanesas en el sur del país tras la guerra de julio-agosto de 2006 entre Israel y el grupo chií Hizbulá.

El asesinato de Al Hajj se suma a la de las otras personalidades libanesas asesinadas desde febrero del 2005: el ex primer ministro Rafic Hariri, los diputados Bassel Fleijan, Gebrán Tueni y Walid Eido, el ministro y diputado Pierre Gemayel, el periodista Samir Kassir y el político Georges Hawi.