Miércoles, 12 de Diciembre de 2007

Calderón cambia foro por monólogo

El máximo mandatario madridista no aceptó preguntas en la Fundación Férrándiz, donde recogió el Quijote de Plata con el que fue galardonado

PEPE GARCÍA-CARPINTERO ·12/12/2007 - 14:07h

Ramón Calderón, momentos después de ganar las pasadas elecciones del Real Madrid.

Ramón Calderón debía una explicación. Desde hace tiempo, además, sólo había hablado para los medios afines. Por eso, el periodismo acudió ayer en masa a preguntarle. El presidente del Madrid visitaba el Foro Ferrándiz para recibir el Quijote de Plata. Calderón aún debe la explicación. Se fue sin responder a una sola pregunta. No las aceptó, pese a que el acto, de cinco años de tradición, consiste siempre en una conferencia que cierra una rueda de preguntas y debate. Esta vez, no. Calderón habló durante 50 minutos, interpretó el discurso que llevaba preparado y se fue sin atender a la concurrencia.

Durante su alocución, Calderón se refirió al asunto que le tiene contra las cuerdas: la Fundación. ¿Por qué en su benéfico nombre anunció en febrero como estrenado y construido un complejo deportivo que nueve meses después no existe? El presidente ni rozó el principal interrogante de un engaño que nadie parece dispuesto a aclarar. Se limitó a encumbrar a la Fundación sin justificar la realidad desvelada.

No aporta dinero, no roba

"Hay gente que se mete hasta con lo más preciado -dijo durante su soliloquio-, los niños y la gente con pocos recursos. Gente que pone el ventilador para lanzar estiércol sin mirar quién pasa enfrente. Y a éstos tengo que decirles que la Fundación no aporta dinero, por lo que no roba. Aporta cariño, material para personas que lo necesitan, a través de un club como el Real Madrid. Les aseguro que no ha sido malgastado ni un solo euro, ni lo será. Ciertamente no necesitaríamos tener una Fundación, pero tenemos la obligación moral de tenerla. Tristemente, como bien sabe Don Quijote, se nos valora más fuera de España que en España".

También aprovechó el discurso de "agradecimiento por el premio" para cargar contra los medios que critican su gestión y para situarse como una víctima indefensa: "Siempre he defendido la libertad de expresión como un pilar fundamental, del honor, la intimidad y la propia imagen. Y eso mis hijos lo entienden. Hasta era el abogado de varios periodistas en Diario 16 cuando la situación era comprometida. También pueden entender los insultos, las calumnias y la difamación, pero es imposible explicarles por qué han aparecido sus nombres, datos, teléfonos, correos... incluso sus caras rodeadas en rojo como si fuera una diana en alguna publicación. Mi hija ha tenido que llevar escolta policial por amenazas".

Los medios

Pero no sólo el caso Ensenada estaba pendiente de su versión (y así sigue diez días después). Más asuntos permanecen sin sus explicaciones. Por ejemplo, la revelación de Capello de que Calderón pretendía ceder a Raúl en cuanto llegó al club. O su prohibición a Sergio Ramos de dar volteretas. O su opinión sobre las sospechosas pancartas que aparecen en el Bernabéu contra determinados medios de comunicación, en una curiosa prolongación de su discurso. Calderón no se refirió a nada de eso en su monólogo.

Prefirió ironizar sobre La Saeta, despertar lástima, confundir su persona con el club y comenzar una especie de lavado de imagen o campaña electoral: anunció la primera piedra de la futura residencia de jugadores para marzo de 2008, el homenaje a Di Stéfano para el 16 de febrero y reconoció problemas de financiación para el nuevo pabellón Arena.