Miércoles, 12 de Diciembre de 2007

China y EEUU dialogan sobre economía sin dar su brazo a torcer

EFE ·12/12/2007 - 12:26h

EFE - La viceprimera ministra china Wu Yi durante el Foro Internacional de Seguridad alimentaria en Pekín.

Con llamadas al entendimiento pero pocas muestras de flexibilidad comenzó hoy el diálogo económico estratégico entre China, que advirtió contra el proteccionismo estadounidense, y EEUU, que pidió más flexibilidad del sistema cambiario chino.

El arranque del diálogo no estuvo exento de esos gestos simbólicos que tanto gustan a Pekín: el dólar volvió a batir su récord frente al yuan y EEUU se convirtió en destino turístico autorizado para los turistas chinos.

La creciente interdependencia entre ambas economías no ha hecho más que evidenciarse en los últimos tiempos, como subrayó hoy, en la apertura del diálogo de dos días, el secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, que encabeza la comitiva de EEUU.

"No hay apenas un tema, desde el comercio hasta la seguridad en la producción, pasando por el cambio climático, en el que los intereses de EEUU y China no se solapen", afirmó Paulson, que abogó por el diálogo para superar escollos.

Coincidió con él la viceprimera ministra Wu Yi: "La historia ha demostrado que son el diálogo y la consulta, y no la confrontación o las acusaciones, lo que ha permitido que las relaciones empresariales entre China y EEUU crezcan".

Pero después de tender la mano al diálogo, ambas delegaciones, que se reúnen en Xianghe, cerca de Pekín, comenzaron las exigencias, los reproches y los desacuerdos.

Paulson volvió a exigir a Pekín mayor flexibilidad en el mecanismo cambiario del yuan, aunque esta vez no sólo argumentó el elevado déficit estadounidense, sino los peligros de liquidez y calentamiento a los que se enfrenta el país asiático.

La respuesta china fue tajante: la flexibilización será gradual pues, de lo contrario, haría temblar a la economía mundial, según el ministro de Finanzas, Xie Xuren, y el gobernador del banco central, Zhou Xiaochuan.

EEUU, al igual que la Unión Europea, considera que China mantiene el yuan artificialmente bajo para favorecer sus exportaciones, pero Pekín dice que el enorme déficit estadounidense no es más que un problema estructural de su economía interna.

Según Paulson, los temores ante los efectos de la competencia extranjera, a través del comercio o de la inversión, han llevado a un incremento del "nacionalismo económico en nuestras dos naciones".

Pero Wu, ducha en lidiar con los estadounidenses, consideró que la ola proteccionista se da principalmente en EEUU.

"Estoy especialmente preocupada por el medio centenar de propuestas legislativas en el Congreso de EEUU. Si estas propuestas se aprueban, minarán gravemente los lazos empresariales de EEUU con China", advirtió.

El diálogo de este año recogió también los recientes escándalos con los productos chinos, entre ellos los juguetes, después de que el estadounidense Mattel retirara millones de unidades fabricadas por sus subcontratas en China.

"Los bonitos y baratos juguetes chinos son populares en todo el mundo y sugiero a los padres chinos que los elijan como regalo de Navidad para sus hijos", subrayó hoy Li Changjiang, director de la Administración Estatal de Inspección y Cuarentena.

Precisó que el 99 por ciento de las exportaciones chinas son seguras y el país "hará el 100 por cien de esfuerzo para mejorar la calidad del uno por ciento que no cumple los estándares".

Mientras Xianghe acogía las duras negociaciones entre los dos países, los máximos líderes chinos celebraban en una gran ceremonia el éxito del programa lunar chino y reiteraban que su conquista del espacio es en son de paz.

Un guiño a los delegados estadounidenses para que sepan que deben hablar de tú a tú con una China consciente de su influencia mundial y de la importancia de su economía para el resto del mundo.