Martes, 11 de Diciembre de 2007

El lío padre

Tras sufrir a Anthony, padre de Hamilton, Alonso tendrá que vérselas en Renault con Piquet, padre de Nelsinho.

A. L. MENÉNDEZ ·11/12/2007 - 23:28h

El primero que denunció el pasado 4 de agosto a McLaren en Hungría cuando Fernando Alonso, siguiendo órdenes del equipo, taponó a Lewis Hamilton en la último suspiro de la tanda de entrenamientos oficiales fue Anthony Hamilton, padre del piloto inglés.

La reclamación surtió efecto y Alonso, que había sido el más rápido, fue sancionado y perdió la pole en favor de Hamilton, quien al día siguiente ganó la carrera. Ahí se abrió una grieta en la escudería británica que ya no pudo cerrarse.

Sin sospecharlo entonces, Anthony Hamilton empujó al piloto español hacia Renault. Hacia un equipo donde se encontrará con otro joven compañero, Nelson Piquet (22 años), cuya carrera, al igual que la de Hamilton, es tutelada por su padre, el tricampeón mundial de idéntico nombre y apellido que el nuevo piloto de la escudería gala.

Un representante y un mito

Las diferencias entre Anthony Hamilton y Nelson Piquet son las que separan a un modesto ferroviario y al hijo de un ministro brasileño. A un representante y a un mito viviente de la Fórmula 1. El primero vela por los intereses de Lewis vendiendo de circuito en circuito una imagen paternal, muchas veces de la mano de su otro vástago, Nicholas, discapacitado y postrado en una silla de ruedas.

Se deja ver en todo momento y durante la pasada temporada su importancia fue creciendo a medida que lo hacía la figura deportiva de su hijo. Estrechó las relaciones con los periodistas británicos e incluso ejerció de portavoz en Brasil, cuando Lewis permanecía encerrado en el motorhome de McLaren asimilando la ridícula pérdida de un título mundial que tenía en la mano.

“Ninguno de nosotros está sufriendo”, declaró el patriarca del clan Hamilton a la televisión inglesa ITV. “Confiad en mí, nos sentimos de maravilla. Acabamos de tener una de las mejores temporadas de Fórmula 1. Lewis está aquí para quedarse”.

Nelsinho, al ataque

La actitud de Nelson Piquet padre se adivina bien diferente. Pero igual de polémica. Tutela desde niño la carrera de Nelsinho, con la autoridad que le dan sus tres entorchados mundiales (1981, 83 y 87) y la amistad forjada con Bernie Ecclestone, presidente de Fórmula 1, durante su etapa en el equipo Brabham.

Hace dos semanas, cuando Alonso y Renault ni siquiera habían hecho oficial su acuerdo, Piquet ya lanzó la primera andanada contra el asturiano. En una entrevista concedida al diario brasileño A Tribuna, declaró: “Nelshino tendrá que comenzar su carrera en la Fórmula Uno teniendo en mente que puede ganar a cualquier piloto que esté ahí afuera”.

Y remató: “Si compite en Renault con Alonso, creo que hará un buen trabajo si logra batirlo en la primera sesión de clasificación. Sería el mejor comienzo para demostrar que no será el segundón de nadie”.

Los excesos verbales no son algo nuevo para el viejo Piquet (55 años). En su última etapa como piloto, tuvo varios enfrentamientos con otros compañeros de parrilla, que le acusaban de utilizar a la prensa para atacarles. Intentaba tapar así los malos resultados obtenidos en sus años de decadencia. Antes de eso, Piquet dejó momentos inolvidables con el agresivo pilotaje de sus primeros años. Otro hueso padre en la senda de Alonso.