Martes, 11 de Diciembre de 2007

El PP vuelve a forzar la división política contra ETA

Rechazada por cuarta vez su iniciativa con el voto de todos los demás grupos

FERNANDO GAREA ·11/12/2007 - 22:04h

La unidad de los partidos frente a ETA duró escasamente lo que duró el duelo por los dos guardias civiles asesinados en Francia hace diez días. Una vez enterrados Fernando Trapero y Raúl Centeno, el PP volvió a forzar ayer la división en dos del Congreso de los Diputados frente al terrorismo.

A un lado quedó el principal partido de la oposición con una proposición no de ley que pedía la ilegalización de ANV, la no prescripción de los delitos terroristas y la derogación de la moción del Congreso que permitió el diálogo con ETA. Al otro quedaron todos los demás grupos, que, obviamente, rechazan el terrorismo, pero que discrepan de los instrumentos a utilizar y que ayer derrotaron la iniciativa del Grupo Popular por amplia mayoría.

La unidad volvió a saltar por los aires porque el PP volvió a presentar y someter a votación de forma unilateral una iniciativa sobre ETA, lo que no había ocurrido en ninguna otra legislatura.

También porque en este tipo de mociones siempre se había buscado el consenso por la vía de someter a votación el mínimo común de la lucha antiterrorista y la condena a ETA, dado que hay grupos que discrepan de la Ley de Partidos o que consideran que sólo es posible el final dialogado de la violencia. Es decir, sobre terrorismo siempre se ha votado sólo lo que une a todos, no lo que separa.

Objeciones

Eso le dijeron ayer de nuevo todos los grupos al PP antes de votar en contra de la proposición no de ley. El texto rechazado tenía una parte referida a la modificación de la ley para que se declaren imprescriptibles los delitos de terrorismo.

Algunos grupos como el PNV pusieron objeciones técnicas pero, además, aunque hubiera sido aprobada no tendría ningún valor y sería imposible hacer el cambio legal en esta legislatura, puesto que sólo queda un Pleno del Congreso.

La segunda parte se refiere a ANV, sobre la que los partidos nacionalistas e IU no comparten las ilegalizaciones previstas en la Ley de Partidos. En todo caso, el Gobierno, la Fiscalía y el juez Garzón ultiman la activación del proceso legal con un inminente informe de las Fuerzas de Seguridad.
La tercera ya se ha rechazado otras cuatro veces y es la derogación de la moción de 2005 que permitió el diálogo con ETA.

Por un lado hay partidos como el PNV y ERC que mantienen que sólo es posible el final del terrorismo con un proceso de diálogo y, por otro, no hay precedentes de mociones de este tipo que se derogan. De hecho nunca se derogó la que Aznar se hizo aprobar en 1998 para negociar con ETA y que hablaba de "política penitenciaria dinámica, flexible y consensuada" para acompañar aquel proceso de paz.

El debate de ayer fue, en realidad, una repetición de lo que ha sido toda la legislatura: el PP acusó al Gobierno de mantener abierta la puerta al diálogo con ETA, insinuando que lo retomará en cualquier momento, y el resto de grupo le respondieron acusándole de utilizar electoral y partidariamente el terrorismo.

Astarloa pidió al Gobierno que "pase de las palabras a los hechos y a cerrar para siempre" la puerta a una futura negociación con ETA. Según dijo, es la "última oportunidad" para que Zapatero rectifique una legislatura "tan poco sensata" y envíe un mensaje claro a los terroristas: que "gane quien gane" las próximas elecciones no habrá negociación.

El PSOE, intencionadamente, rebajó el nivel de la respuesta, y por eso no le replicó ni el portavoz del grupo, ni el secretario general, ni el responsable de Interior, ni el de Justicia, como en debates anteriores, sino el diputado José Luis Rascones, no habitual en estos asuntos. El socialista aseguró que la presencia del PP en la concentración contra el atentado "ha quedado en nada" y calificó la proposición de "traca final" de la legislatura.

Añadió que el Grupo Popular sigue alimentando "la confrontación entre demócratas" con fines electoralistas. Llamazares (IU) aseguró que el PP prefiere el oportunismo a la unidad y recordó que el texto de la moción que abrió el diálogo está copiado de los pactos de Ajuria Enea y de Madrid que unieron a todos los partidos frente a ETA.