Martes, 11 de Diciembre de 2007

Las cajas harán provisiones extras para afrontar la crisis

VIRGINIA ZAFRA ·11/12/2007 - 20:41h

Los bancos y las cajas tienen una visión totalmente opuesta de cómo pueden evolucionar en 2008 las turbulencias financieras.

Mientras los primeros están convencidos de que a partir del primer trimestre empezará a mejorar la situación, las segundas lo ven mucho más difícil y creen que existe una gran posibilidad (del 40%) de que los problemas se enquisten y acaben en recesión económica mundial.

De hecho, aseguran que es “un fenómeno muy grave que está incluso subestimado en los medios”.

Ante esta catastrofista perspectiva, la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA) cree conveniente dotar provisiones de forma voluntaria. Esos fondos saldrían de los beneficios y se repartirían en dos partidas: la de pérdida por deterioro de activos y la de dotaciones a provisiones (de carácter más voluntario).

En su intervención ayer en un encuentro organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), el presidente de la CECA, Juan Ramón Quintás, se mostró convencido de que varias cajas harán dotaciones extraordinarias a final de año aunque no precisó cuál es la cuantía recomendable porque depende de cada caso.

Lo que sí adelantó es que no deberían tener miedo de minorar el crecimiento de sus beneficios de un 20% a un 10%, por ejemplo, ya que si los malos augurios no se confirman, el próximo año llevarán a resultados esas reservas, y si se cumplen, les pillará mejor preparadas.

Petición del Banco de España

Esta idea no habría partido de las entidades, según dejó entrever Quintás, sino del propio Banco de España, quien habría recomendado que se valoraran los riesgos con la máxima prudencia. Un portavoz del supervisor consultado por Público no quiso confirmar ni desmentir que haya realizado esta recomendación.

Desde la patronal bancaria, la Asociación Española de Banca (AEB), la visión es mucho menos pesimista y, por tanto, no se considera necesaria la dotación de estas provisiones, para las que, además, no encuentran un encaje en las cuentas, ya que —aseguran— las provisiones son obligatorias y no pueden hacerse de forma voluntaria desde que entraron en vigor las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF).

El secretario general de la AEB, Pedro Pablo Villasante, defendió en la rueda de prensa de presentación de resultados que la situación actual es buena y que no existe ningún indicio que permita augurar la recisión que temen en las cajas. Cree que la situación empezará a normalizarse en el primer trimestre y que incluso el euribor volverá a ir en consonancia con la previsión de tipos y bajará al 4%.

Más morosidad

Tampoco coinciden las patronales sobre el futuro próximo de la morosidad. La CECA ve posible que se alcance el 3% —frente al 1% actual— aunque no lo considera un problema, mientras que en la AEB se descarta un alza de ese calibre y se asegura que la mora no es ahora una preocupación.

En lo único que coincidieron ayer CECA y AEB fue en que las turbulencias darán lugar a fusiones en el sistema bancario internacional y de ellas se beneficiarán las entidades españolas. Quintás fue el más optimista en este caso. Aseguró que Banco Santander podría aprovechar alguna gran oportunidad —en Estados Unidos o Europa— y convertirse en el quinto mayor banco mundial.

Dos visiones para el futuro de una crisis 

        Cajas

  • Existe un 40% de posibilidades de que la crisis empeore y cause una recesión mundial e incidentes graves en el entorno financiero internacional. Es momento de niebla y miedo.
  • Para estar preparado para ese peor escenario es conveniente dedicar parte de los beneficios a provisiones voluntarias. El Banco de España respalda esta opción porque siempre opta por la prudencia.
  • La situación tienen que solucionarla ahora los gobiernos y las entidades financieras. El BCE sólo está para impedir el colapso del sistema.

        Bancos

  • La incertidumbre actual se empezará a aclarar en el primer trimestre de 2008. No hay ninguna posibilidad de que acabe en recesión. No vemos fantasmas en el horizonte.
  • La situación no es para preocuparse. Es injusto hablar de crisis. Las entidades están suficientemente cubiertas. No somos conscientes de que el supervisor esté transmitiendo ese mensaje.
  • La mejora vendrá de la mano de las autoridades monetarias. El BCE está haciendo muy bien su función y se ha movido con mucha celeridad.