Martes, 11 de Diciembre de 2007

Los países ricos pagarán a partir de 2008 la lucha contra el cambio global

La reunión de delegados cierra un primer acuerdo

MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE ·11/12/2007 - 20:31h

Celebración del 10º aniversario de Kioto, ayer en Bali. AFP

Tras una semana y un día de reuniones, los países presentes en la Conferencia de Cambio Climático que se celebra en Bali (Indonesia) llegaron ayer a su primer acuerdo. Los delegados aprobaron la gestión del Fondo de Adaptación, ese capital que aportan los estados ricos para que los países en vías de desarrollo adopten medidas para frenar el cambio climático.

La fecha que se ha adoptado para su puesta en marcha es 2008. Se ha alcanzado después de fuertes discusiones por el control y gestión del mismo. Al final, frente a las pretensiones de los países desarrollados, los que pagan, de gestionarlo por completo, se ha acordado que la gestión corresponderá al Fondo para el Medio Ambiente Mundial y el Banco Mundial.

También se ha comenzado a debatir la creación del fondo de transferencia de tecnología, para que los países menos industrializados tengan economías menos dependientes de los combustibles fósiles y opten por las fuentes limpias.

Deforestación

El otro tema de debate es cómo contabilizar la deforestación que no se produce. Hay países que defienden que evitar la pérdida de masas forestales debe estar ligada a la degradación del suelo o a la preservación de la biodiversidad. Brasil, como uno de los Estados con más extensión de bosque tropical, asegura que los países desarrollados deben financiar que se evite la deforestación.

La ministra española de Medio Ambiente, Cristina Narbona, lo explica: “Es como una deuda ecológica de los países desarrollados con los Estados en vías de desarrollo”.

El 11 de diciembre de 1997 se firmó el Protocolo de Kioto, que fue recordado ayer en Bali como un gran paso en la lucha contra el calentamiento al que falta la incorporación de los países en desarrollo. El ministro japonés de Medio Ambiente, Ichiro Kamishita, dijo ayer que “el espíritu de Kioto debe ser el marco de la negociación”, porque “es un compromiso con las generaciones futuras”. Diez años después, los países intentan negociar el sustituto de Kioto en 2013.

 

Una negociación con muchos frentes

Estados Unidos

El texto que se debate en Bali comienza sentando las bases sobre la necesidad de prevenir efectos graves ante la evidencia científica “inequívoca” del cambio climático. Y en este borrador se recoge que los países desarrollados deberían reducir sus emisiones entre un 25% y un 40% en 2020, respecto a los niveles de 1990. Sin embargo, EEUU y Canadá se oponen a que en el texto final se haga referencia a ningún rango de emisiones. La ministra española de Medio Ambiente, Cristina Narbona, apuntó que hay que esperar a las elecciones del próximo año en EEUU, porque la postura ante el cambio climático puede cambiar; y destacó que ya son 23 Estados y 600 ayuntamientos de EEUU los que tienen compromisos de reducción de emisiones.

Arabia Saudí

La herramienta de presión en esta cumbre del clima es la posible no aceptación o abstención en la votación del informe del IPCC, el mismo que fue presentado el pasado noviembre en Valencia. Arabia Saudí pretende, así, presionar al resto de los países a cambio de obtener compensaciones, como país vulnerable por el fin de la economía basada en el petróleo. Sin embargo, la renta per cápita de Arabia Saudí no le permite ser considerado como país receptor de fondos de mitigación o adaptación al cambio climático.
En cuanto a las emisiones, el secretario de la Convención de Cambio Climático, Yvo de Boer, señaló ayer en Indonesia que esta horquilla es “una guía y no un objetivo concreto para el Mandato de Bali”.

Unión Europea

La Comisión Europea está estudiando que los próximos planes nacionales de asignación de derechos de emisión estén centralizados. La idea de la Unión Europea es, por tanto, que los planes no sean elaborados por cada uno de los países miembros, sino que se centralicen en la propia Comisión, con el fin de seguir unas pautas comunes para todos.
Los países valoran, en principio, esta idea. “Es una medida muy positiva”, indicó ayer la titular española de Medio Ambiente, Cristina Narbona. Según explicó la ministra, las empresas nacionales tendrían así las mismas condiciones en emisiones por unidad de producción que el resto de las europeas, “y eso es más razonable” que la situación actual, concluyó Narbona.

China e India

China e India han dado ya tímidos pasos hacia la preservación del clima, con la adopción de energías renovables y de ciertas medidas de eficiencia energética. No obstante, para poder incluirlos como países con  cuotas obligatorias de reducción de emisiones a partir de 2013, indios y chinos exigen que EEUU se comprometa con el Protocolo de Kioto o bien acepte compromisos de reducción de gases. Además, el crecimiento de las economías china e india tienen ambas una fuerte base en el carbono, por lo que será necesario realizar transferencia de tecnología eficaz desde los países desarrollados hacia nuevas fuentes energéticas. También será necesario acelerar y mejorar la captura y el almacenamiento de carbono.

España

La delegación española en Bali defiende la inclusión de emisiones per cápita y por unidad de producción en el protocolo que relevará a Kioto, por ser más equitativo y no afectar a la competitividad empresarial. Se trata, según explican los propios delegados españoles, de pedir un esfuerzo de los países más ricos para reducir las emisiones, que favorecería la negociación con países en vías de desarrollo, con menos emisiones por persona.
Además, España firmó ayer un memorando de entendimiento con Ucrania para desarrollar proyectos de reducción de emisiones a través de una mejora de la eficiencia energética, así como de la utilización de las fuentes renovables. Ya son 21 países los que han firmado acuerdos con España.

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