Martes, 11 de Diciembre de 2007

Amor a primera vista: genes que se encienden y se apagan

Científicos de la Universidad de Texas han identificado cuál es la base biológica del mito romántico

JAVIER YANES ·11/12/2007 - 18:41h

Nadie dudaría de que una súbita atracción por un miembro del otro sexo remueve algo dentro del organismo. Científicos de la Universidad de Texas (EEUU) han identificado cuál es la base biológica de ese amor a primera vista: la actividad de los genes. Usando como modelo un pez de acuario llamado cola de espada (Xiphophorus nigrensis), un animal clásico en los estudios de selección sexual, los investigadores han determinado que el interés por el otro sexo dispara una auténtica revolución en la expresión de los genes del cerebro.

Para estudiar la manifestación genética del interés sexual, los autores expusieron a las hembras a la visión de machos atractivos –con ostentosas colas y coloración brillante–, a machos menos vistosos o a otras hembras. Sólo con este contacto visual, sin permitir apareamientos, estudiaron la expresión de más de 30.000 genes del cerebro de estas hembras en los 30 minutos siguientes al estímulo.

Según explican Molly Cummings, Hans Hofmann y sus colaboradores en Proceedings of the Royal Society B, al menos 77 genes varían su actividad cuando la hembra ha seleccionado visualmente al macho para la cópula. Los machos atractivos provocan que ciertos genes relacionados con la neurotransmisión se enciendan, mientras que otros se apagan. El patrón era el opuesto cuando la hembra se exponía a otras hembras. Alterando este esquema, los autores esperan poder modificar la respuesta sexual.