Martes, 11 de Diciembre de 2007

Barcelona salta el charco

GLÒRIA AYUSO ·11/12/2007 - 20:16h

El aeropuerto de Barcelona, además de crecer en número de pasajeros, lo hace también en vuelos hacia otros continentes. Hace apenas tres años la oferta era casi inexistente. El número de conexiones supera ahora la veintena, aunque sólo una decena son de larga distancia. El salto se debe a que la ciudad atrae a norteamericanos amantes del turismo de cruceros, a los viajes de negocios y a la creciente demanda de la población inmigrante establecida en Catalunya que viaja a sus países de origen.

Este año se han repetido los anuncios de nuevas operaciones transoceánicas. Aeromexico empieza a comunicar El Prat con Mexico DF dos veces por semana a partir de este mes. Los billetes hasta mediados de enero ya están vendidos. Continental Airlines solicitó a Aena a principios de este mes la posibilidad de operar un segundo vuelo semanal entre Barcelona y Nueva York a partir de 2008, puesto que su nivel de ocupación del actual, que realiza desde 2006, es del 80%. En marzo, cuatro compañías (Delta, Aerolíneas Argentinas, Singapore Airlines y Emirates Sky Cargo) aumentaron la oferta intercontinental. En agosto, American Airlines hizo público que realizará un vuelo diario también a Nueva York a partir de mayo, sumándose a la oferta de Continental y Delta. Y Singapore Airlines, que opera tres veces por semana entre El Prat y Singapur pasando por Milán, realizará un vuelo diario a partir del 14 de enero.

La gran aspiración del sector empresarial catalán es que El Prat se convierta en un centro de conexiones internacionales. Pero durante el proceso de reparto de la nueva terminal ninguna de las principales aerolíneas (Iberia, Spanair y Air Europa) apostó por realizar vuelos intercontinentales.

Iberia aseguró que estas conexiones no son rentables porque no hay suficiente demanda. El director general de la compañía, Enrique Donaire, corrigió su postura y dijo recientemente que se plantea realizar rutas desde El Prat hacia Latinoamérica y Nueva York. "Barcelona será la única ciudad en la Península con cuatro conexiones con Nueva York", destacó el lunes el director general de Puertos y Aeropuertos de la Generalitat, Oriol Balaguer."Cuando hay oferta se genera demanda", afirma el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls. Parte de este incremento de la oferta se debe al trabajo para captar compañías que ha realizado el Comité de Desarrollo de Rutas Aéreas (CDRA), que integran la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona, la Cámara de Comercio y Aena, el gestor de los aeropuertos.

Mercados con rendimiento

"La práctica totalidad de los vuelos abiertos han sido un éxito. En poco tiempo las compañías han aumentado la frecuencia o la capacidad de vuelos", destaca el director del CDRA, Jordi Solé. Este organismo considera que actualmente hay suficiente masa crítica para establecer vuelos regulares o reforzar los existentes en mercados como Argentina, Canadá, Brasil, Chile, Perú, Colombia, EEUU, Japón, Hong Kong, China, India, Marruecos, Dubai y Qatar. Es más, en algunos de estos casos, como México, Argentina, Estados Unidos y Japón, las compañías pueden extraer "un alto rendimiento".

Asia es uno de los principales destinos en el transporte de carga. El 35% de las importaciones españolas y el 32% de las exportaciones se realizan en este mercado. El director de Relaciones Internacionales del Ayuntamiento de Barcelona, Mario Rubert, aspira a que Barcelona sea una de las principales puertas de entrada a través del aeropuerto y el puerto. En los últimos dos años se han incorporado operaciones de compañías como Emirates, Cargolux y Jade Cargo. Sin embargo, la oferta no absorbe toda la demanda y la mayor parte de la carga viaja por carretera hacia otro aeropuerto europeo.

Alta competencia

Entre los problemas para un mayor desarrollo se encuentra la alta competencia entre aeropuertos. Las compañías aéreas, algunas con dificultades para nutrirse de más aviones, inician nuevas operaciones donde se les ofrece mayor comodidad y rentabilidad. Es preciso ganar eficiencia, de aquí que el sector empresarial y el gobierno catalán reclamen un nuevo modelo de gestión que, desde la proximidad y el conocimiento del mercado, impulse como gran plataforma el aeropuerto de El Prat.