Martes, 11 de Diciembre de 2007

Kostunica dice que una "recompensa" de la UE por Kosovo es una ofensa a Serbia

EFE ·11/12/2007 - 20:23h

EFE - El primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, quien tildó hoy de "ofensa" para Serbia que la UE ofrezca una "recompensa" a cambio de la independencia de Kosovo.

El primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, tildó hoy de "inaceptable y una ofensa para la dignidad" de Serbia que la Unión Europea (UE) ofrezca una "recompensa" a cambio de la independencia unilateral de Kosovo.

"Nuestro mensaje a la UE es que es indispensable que respete a Serbia como a cualquier otro país libre y soberano, lo que al menos debe significar que la UE debe respetar plenamente las fronteras internacionales de nuestro país", dijo Kostunica.

"Quien desea y tiene la intención de tener a Serbia como socio, debe sabe que Serbia acepta ser socio sólo como un Estado íntegro, y no partido en dos", agregó.

La declaración de Kostunica es previa a la reunión del próximo viernes, día 14, de los presidentes de Estado o Gobierno de los países miembros de la UE, en la que se tratará de Kosovo.

Algunos representantes europeos mencionaban la posibilidad de acelerar el proceso de integración de Serbia en la UE para atenuar la pérdida que ese país sufriría por la independencia de Kosovo.

Kostunica afirmó que la UE puede enviar a Kosovo una misión civil y policial, que sustituiría a la desplegada desde 1999 por la ONU, sólo con una nueva resolución del Consejo de Seguridad, "que establecería una solución de compromiso para el estatuto de la provincia".

Según Kostunica, el establecimiento en Kosovo de la misión de la UE significaría el inicio de la implementación del plan del ex mediador internacional en el proceso del estatuto, Martti Ahtisaari, que preveía la independencia tutelada para la provincia serbia, pero que fue inaceptable para Serbia.

"Por eso, Serbia rechaza por anticipado tal decisión ilegal sobre la llegada de la Misión de la UE", dijo.

El plan de Antisaari fue rechazado por Serbia, y Rusia bloqueó en la primavera pasada su aprobación en el Consejo de Seguridad de la ONU, tras lo cual siguió una nueva fase de negociaciones de cuatro meses, que también resultaron infructuosas.

"Consideramos que es útil que la UE sepa la postura de Serbia cuando decide de su destino", concluyó el primer ministro.

Serbia se opone rotundamente a la independencia de Kosovo, a la que ofrece una autonomía máxima.

También aboga por que prosigan las negociaciones del estatuto hasta que se llegue a una solución aceptable para ambas partes e insiste en que el estatuto de Kosovo sea determinado por el Consejo de Seguridad de la ONU.