Martes, 11 de Diciembre de 2007

La inmensa mayoría de los musulmanes afincados en España rechaza la violencia

Es una de las conclusiones de una encuesta encargada por el Gobierno y dirigida a los inmigrantes que profesan esta religión en suelo español. 

REUTERS ·11/12/2007 - 18:17h

Rezo en la mezquita de Málaga, el pasado 17 de septiembre. REUTERS

La gran mayoría de los inmigrantes musulmanes residentes en España se sienten a gusto en este país y aseguran que no tienen obstáculos graves para la práctica de su religión, mientras que valoran aspectos como la libertad y la sanidad pública, según un informe difundido hoy por el Gobierno español.

El estudio 'La comunidad musulmana de origen inmigrante en España' relativo a 2007 y realizado por Metroscopia para los ministrios de Interior; Justicia y de Trabajo y Asuntos Sociales, asegura además que no consideran incompatible ser un buen español y un buen musulmán.

El director del estudio, Juan José Toharia, declaró durante la presentación del informe que los musulmanes residentes en España practican un Islam tolerante y abierto.

"Tienen una idea de su propia religión muy tolerante, muy abierta y muy occidentalizada", dijo Toharia. "Valoran de forma positiva a la sociedad española en su conjunto y al sistema político español".

"Muy o bastante a gusto"  

El 74% de los encuestados afirmó sentirse "muy o bastante a gusto" en España, y esta cifra se eleva al 83% entre los que llevan más de 10 años de residencia. Además, el 84% asegura que no ha encontrado obstáculos para practicar su religión en este país.

Existe un 13% que afirma encontrar obstáculos para practicarla, y la gran mayoría de estos aluden como principal problema a la falta de mezquitas.

Por otro lado, destacan como valores principales de la sociedad española su libertad, a la que se refieren el 88% de los entrevistados, la sanidad pública, un 85%, y el respeto a las creencias religiosas de todos, un 78%.

Además, el 82% opina que es perfectamente posible ser a la vez buen musulmán y buen español y el 90% consideran que la violencia es una forma "absolutamente inaceptable" de defender o difundir las creencias religiosas.

"Es la fotografía de una comunidad perfectamente integrada en la nuestra, que se siente bien tratada, con libertad para practicar su religión", declaró el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

En el informe destaca también la imagen que tienen los inmigrantes musulmanes de instituciones como las ONGs, a las que puntúan con un 7 sobre 10, seguida de la Corona, que obtiene un 6,9.

El reto: la segunda generación

Rubalcaba destacó que no cabe la autosatisfacción, ya que siempre surgen extremismos y brotes xenófobos que, según afirmó, hay que combatir con la ley en la mano. En este sentido, el titular de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, consideró fundamental mirar hacia Europa para aprender a buscar soluciones.

"Los inmigrantes que tienen hijos en las escuelas y que son españoles de pleno derecho, y que van a exigir sus derechos en igualdad de condiciones, ese es el gran reto. En otros países es ahí donde surgen los problemas. Tenemos el reto de que esa convivencia se prolongue a la segunda y tercera generación", afirmó Rubalcaba.

El estudio se basa en datos obtenidos a través de 2.000 entrevistas.

El 57% de los encuestados procede de Marruecos, mientras que el 25% procede de países subsaharianos (la mitad de ellos de Senegal).

El 13% restante son inmigrantes procedentes de países asiáticos, como Bangladesh y sobre todo Pakistán.