Martes, 11 de Diciembre de 2007

Cosmocaixa propone un recorrido por 4.500 millones de años de historia de la evolución

EFE ·11/12/2007 - 17:33h

EFE - Una figura de cera de Albert Einstein ante la vitrina de unos esqueletos de osos de las cavernas del Pleistoceno que forman parte de la exposición "La historia más bella del Cosmos", hoy en CosmoCaixa.

El museo Cosmocaixa de Barcelona propone un recorrido por los 4.500 millones de años de la evolución biológica a través de "La historia más bella del Cosmos", una muestra que recoge los principales hitos históricos de la Tierra, desde su origen hasta la actualidad.

Un total de 47 piezas, en su mayoría restos fósiles de gran valor arqueológico, componen esta exposición, en la que se explican los veintisiete momentos claves del largo camino evolutivo, como la aparición de las primeras formas de vida, de los reptiles, los mamíferos, los dinosaurios o los homínidos.

"Esta exposición es un paseo de casi un kilómetro por los 4.500 años de historia de la Tierra. Es la historia de todas las historias, la más larga y bella de todas" ha explicado hoy el director del área de Medio Ambiente y Ciencia de la Obra Social de La Caixa, Jorge Wagensberg, durante la presentación de esta nueva instalación permanente de Cosmocaixa.

Más de trece años han tardado los responsables del museo en reunir las piezas, todas ellas auténticas, que conforman la exposición, procedentes de museos y fondos particulares de países tan distantes como México, Estados Unidos, Canadá, China, Marruecos, Rusia o Brasil.

Algunas de las piezas más destacables que se exhiben son la pelvis de un dinosaurio, que "costó mucho de encontrar", el esqueleto completo de un "protoceratops", el feto fosilizado de un oso de las cavernas, los restos de uno de los primeros peces que existieron o una piedra de más de 4.000 millones de años de antigüedad.

Esta roca, precisamente, marca el inicio de esta larga exposición, que discurre por varias plantas del museo, con un grueso tubo de plástico como hilo conductor, y que finaliza con la figura de cera de Albert Einstein como ejemplo del máximo grado de evolución alcanzada por el hombre tras miles de millones de años de existencia de vida en la Tierra.

Una de las curiosidades de esta novedosa instalación es que está configurada de manera lineal, de forma que a cada paso que da el visitante se recorren unos cinco millones de años de la evolución biológica.

"Hemos escogido la idea kantiana de representar el tiempo en el espacio", ha indicado Wagensberg, que ha asegurado que se trata de una idea "totalmente innovadora", ya que con el simple hecho de caminar el visitante se da cuenta del tiempo que se necesita para evolucionar.

El hecho de que la muestra sea lineal en vez de logarítmica, sin embargo, comporta que durante los primeros metros los visitantes apenas se encuentren con efemérides, al margen del nacimiento del ecosistema o de la atmósfera de oxígeno, ya que los momentos claves de la evolución se concentran en los últimos 600 millones de años.