Martes, 11 de Diciembre de 2007

Solbes dice que la postura de CiU y ERC es una táctica para infringir la derrota del Gobierno

EFE ·11/12/2007 - 12:53h

EFE - El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes (i), conversa con el presidente del Congreso, Manuel Marín, mientras sostiene el libro que contiene el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2008.

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, consideró hoy que la postura de CiU y ERC apoyando el veto a los presupuestos en el Senado es una táctica para "infringir una derrota formal al Gobierno esperando que alguien resuelva el desaguisado".

En su intervención en un foro organizado por el diario Cinco Días, Solbes consideró que ambos partidos "esperan" que el veto se levante en el Congreso, porque de lo contrario estarían en contra de un aumento de inversiones para Cataluña de 700 millones de euros, así como del cálculo de aplicación del Estatuto pactado con la Generalitat.

El ministro de Economía y Hacienda reconoció que la labor ahora del Gobierno es conseguir la mayoría absoluta en el Congreso para que los presupuestos queden definitivamente aprobado, algo que es "técnicamente posible".

Explicó en este sentido que el PSOE ya ha logrado otras mayorías absolutas en el pleno de la Cámara Baja sin contar con el PP, CiU, ERC o IU-ICV, y espera volver a conseguirlo en el último debate presupuestario, el próximo 20 de diciembre.

Solbes reconoció que el veto del Senado confiere una "cierta derrota política para el Gobierno", aunque se mostró convencido de que tanto CiU -autora del veto parcial a la sección de Vivienda, que fue el que se aprobó- como ERC -que lo apoyó- esperan que se levante este rechazo en el Congreso y los presupuestos se aprueben.

De no ser así, dijo, CiU y ERC estarían defendiendo una "caída de inversiones en Cataluña de 700 millones", así como el no cumplimiento del sistema de cálculo de aplicación del Estatuto pactado con la Generalitat.

Añadió que si los dos partidos catalanes quisieran la devolución de las cuentas estarían mostrándose en contra de medidas como la deflactación del IRPF, el sistema de educación infantil o la ampliación de las partidas destinadas a dependencia.

También recordó que si no se aprueban estas cuentas no se mejorarán la financiación autonómica y local ni se podrán poner en marcha inversiones adicionales pata otras comunidades como Andalucía, cifradas en 750 millones de euros, o la Comunidad Valenciana, en 500 millones.

Solbes insistió en que la postura de los partidos catalanes responde a la proximidad de las elecciones generales.

Así, recordó que los dos vetos parciales planteados por CiU eran a la sección de infraestructuras y a la de vivienda, y en este último caso recordó que la ministra de este departamento, Carme Chacón, es también número uno de la lista socialista por Barcelona, "un elemento que tiene un cierto atractivo desde el punto de vista del debate político".

Insistió en que el Gobierno trabajará por tener mayoría absoluta en el Congreso, porque como recordó, no será posible convocar el pleno dos meses después -como permite la ley presupuestaria- para aprobar las cuentas con mayoría simple, ya que para entonces las dos cámaras se habrán disuelto con motivo de la convocatoria electoral.

El vicepresidente segundo reconoció también que la no aprobación de los presupuestos de 2008 y la prórroga de los de este año sería una cuestión "políticamente relevante".

Recordó no obstante que no sería la primera vez que pasa en democracia, porque ya ocurrió siendo también él ministro, cuando no se aprobaron las cuentas de 1996 y se prorrogaron las de 1995, y el nuevo Gobierno del PP gobernó su primer año sin presupuesto y con algunos decretos leyes.

Por otra parte, y si las cuentas se aprueban según salieron del Congreso, Solbes aseguró que no está prevista la aprobación de ningún decreto ley para complementar el presupuesto al no haberse incluido las enmiendas del Senado, aunque añadió que "se podría plantear" para "alguna cuestión excepcional".

En cualquier caso, señaló que con las cuentas para 2008 se cierra el ciclo presupuestario de la legislatura, un periodo de "claro éxito" de las finanzas públicas, con cuatro años consecutivos de superávit y una importante reducción del peso de la deuda pública, de doce puntos porcentuales en estos cuatro años.