Lunes, 10 de Diciembre de 2007

La Fed recortará los tipos pero el mercado sigue sin calmarse

Los analistas prevén una bajada de un cuarto de punto, hasta el 4,25%

ISABEL PIQUER ·10/12/2007 - 21:56h

Desde hace unos meses, Wall Street deshoja cada día la misma margarita ¿recesión,  no recesión? Mismos datos y mismos análisis anuncian con rotundidad el inminente descalabro de la economía estadounidense y todo lo contrario, con la misma convicción. Los mercados intuyen que la crisis hipotecaria todavía no ha tocado fondo pero nadie sabe a ciencia cierta cuan profundo puede ser. El resultado es una sensación de permanente desasosiego financiero y eso nunca es bueno.

"La expansión sigue intacta pero está cada vez más fragilizada", resumía Mark Zandi de Moody´s, tras conocer los últimos datos del mercado laboral. De momento una tasa de paro estable (4,7%), una moderada creación de empleo y el reciente acuerdo alcanzado entre el Departamento del Tesoro y los grandes bancos hipotecarios para congelar temporalmente los intereses de ciertos créditos, han alejado los peores temores de recesión.

Eso era el pasado viernes. Esta semana traerá su dosis de agoreros y pitonisas que capearan el temporal de la crisis crediticia o hundirán definitivamente la nave financiera. Hoy,  la Reserva Federal decidirá sin duda recortar un cuarto de punto los tipos de interés, por tercera vez consecutiva. Los peores pronósticos aseguran que esto ya no es suficiente, que el precipicio se acerca y que es hora de tomar medidas urgentes antes de que todo estalle. Un tipo de 4,5% es básicamente inexistente, según algunos: no tan bajo como  para estimular el crecimiento y no lo bastante alto como para reducir la inflación. A mediados de noviembre, el economista Paul Samuelson, llegó a comparar la situación actual con la gran depresión de los años 30. "Por aquel entonces, el presidente Hoover y los analistas de Wall Street repetían incesantemente que todo iba a mejorar muy pronto. Estaban equivocados. Y la historia se está repitiendo", sentenció Samuelson al abogar por una política más contundente de la Reserva Federal.