Lunes, 10 de Diciembre de 2007

El aceite de palma deforesta Sumatra

MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE ·10/12/2007 - 20:56h

Gunung Leuser es el mayor parque nacional de Indonesia. Situado en el norte de la isla de Sumatra, ocupa más de un millón de hectáreas, es decir, el tamaño de Navarra y más del doble que toda la superficie de los parques nacionales españoles. Pero Gunung Leuser está seriamente amenazado por los biocombustibles, que, basados en un teórico beneficio final –la menor emisión de gases de efecto invernadero gracias a un combustible ecológico– provocan la destrucción de biodiversidad. Como apunta la ministra de Medio Ambiente española, Cristina Narbona, de visita en el parque, “la palabra biocombustible debería cambiarse por agrocombustible”.


El Gunung Leuser es una Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad. Este parque, rico en diversidad de flora y fauna, y último refugio del tigre, elefante, rinoceronte y orangután de Sumatra, está rodeado y cada vez más asfixiado por la presión demográfica, las talas de madera, los cultivos de palma para la obtención de aceite y las plantaciones de caucho. Desde 1977 se han robado 22.000 hectáreas y se estima que el bosque primario está casi extinto.

Maremoto 


Después del maremoto de diciembre de 2004, la población de Sumatra, que perdió sus hogares, fue colonizando poco a poco zonas del parque, por la falta de delimitación clara de sus fronteras. Los asentamientos fueron acompañados de talas de madera, a veces ilegales, para la exportación a países asiáticos. La deforestación va abriendo cada vez más claros en la jungla tropical, aprovechados para la plantación de especies comerciales como la palma para aceite (destinada a biocombustibles) y el caucho (para todo tipo de gomas neumáticas, calzado e incluso ropa). Para combatir la destrucción del hábitat, Indonesia ha desarrollado legislaciones más estrictas que prohíben las nuevas plantaciones de palma. y está llevando a cabo actividades de reforestación.

La Comisión Europea estudia una directiva que exija un certificado de origen para los biocombustibles con el objetivo de que se tenga en cuenta el ciclo de vida del producto y las repercusiones que produce en los países de siembra, según comentó la ministra de Medio Ambiente durante su visita al parque nacional Gunung Leuser. La directiva no estará aprobada antes de 2010. “Bajo el pretexto de operar por la lucha contra el cambio climático, se están destruyendo los sumideros de CO2 del planeta, que tienen especial importancia en Indonesia, donde las empresas de aceite de palma los están devastando”, afirmó Narbona.

Otra de las iniciativas para detener la deforestación se debatirá en la Cumbre de Cambio Climático que se celebra en Bali (Indonesia). Se trata de otorgar ayudas a los que no talen los árboles y mantengan los bosques cuidados, ya que el beneficio de un sumidero es global.
Indonesia es uno de los países con mayor densidad demográfica del mundo y la presión ejercida sobre el parque de Gunung Leuser es enorme. Además de acabar con la flora, los grandes mamíferos son perseguidos por los cazadores furtivos por su elevado precio en los mercados y su aprovechamiento en las medicinas llamadas tradicionales.


Cambio climático

Más de seis millones de hectáreas de bosque tropical de Indonesia son reservas de la biosfera y patrimonio mundial, y actúan como sumideros de CO2 (absorben y capturan este gas de efecto invernadero). Sin embargo, el cambio climático amenaza estos ecosistemas, ya que puede generar cambios en la distribución de especies. La deforestación y el cambio en las precipitaciones puede incrementar del riesgo de incendios, avalanchas e inundaciones. En la zona de Besintang y en Bukitlawang, en el parque de Gunung Leuser, las talas abren claros en el bosque y, en consecuencia, aumenta la temperatura.