Domingo, 9 de Diciembre de 2007

El Banco del Sur nace como una esperanza y con diatribas a los organismos multilaterales

EFE ·09/12/2007 - 17:39h

EFE - El presidente de Brasil, Inácio Lula Da Silva (i), sonríe hoy en la Casa de Gobierno argentina en Buenos Aires junto a sus pares de Paraguay, Nicanor Duarte (c) y de Venezuela, Hugo Chávez (d), durante la firma de la creación del Banco del Sur.

Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Paraguay y Venezuela fundaron hoy en Buenos Aires el Banco del Sur con la esperanza de prosperidad para Suramérica y diatribas a los organismos multilaterales de crédito.

El acta fundacional del banco regional fue suscrita en medio de vítores en la Casa de Gobierno de Argentina por los presidentes de esos seis países, congregados en Buenos Aires para asistir mañana a la investidura de Cristina Fernández de Kirchner como sucesora de su esposo, Néstor Kirchner, en la jefatura del Estado.

Tabaré Vázquez, presidente de Uruguay, séptimo socio fundacional del Banco del Sur, firmará el acta mañana, cuando llegue a Buenos Aires para asistir al traspaso del gobierno argentino en una visita acortada por el conflicto que mantienen ambos países por la instalación de una papelera de la finlandesa Botnia en territorio uruguayo.

Con un capital inicial previsto de 7.000 millones de dólares, sede en Caracas y oficinas en Buenos Aires y la Paz, la nueva entidad apunta a financiar el desarrollo económico de Suramérica con un modelo completamente diferente al del Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial (BM), coincidieron los mandatarios.

También apuntaron que se trata de una nueva esperanza para Suramérica y su proceso de integración.

"Es un banco que no sólo resuelve los problemas económicos, sino también sociales", subrayó el presidente de Bolivia, Evo Morales, para quien entre jefes de Estado "no debe haber egoísmos ni hegemonismos".

"Bolivia es el último país de Suramérica y el penúltimo de América Latina y con esta clase de instrumentos podemos impulsar cierta igualdad entre países", apuntó Morales luego de subrayar la necesidad de "acabar con las asimetrías de país a país".

Con matices, los presidentes de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y de Ecuador, Rafael Correa, coincidieron con Morales en que en Buenos Aires se ha dado un nuevo paso en pos de la "moneda única" para Suramérica.

Correa subrayó que los países latinoamericanos "tienen más de 250.000 millones de dólares depositados en bancos del exterior con el pretexto de la seguridad".

Luego de repudiar "el neoliberalismo", al que llamó "deleznable", destacó que Ecuador ha sido "sumiso" a las recetas del FMI.

El mandatario ecuatoriano advirtió que para "resolver este problema" de la dependencia regional de los organismos financieros internacionales, el Banco del Sur "es todavía insuficiente", por lo que instó a trabajar para darle fuerza a esta nueva institución.

"La suma de nuestras reservas (monetarias) permitirá la financiación del desarrollo de nuestros pueblos", insistió Correa.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, coincidió con Correa en que hace falta repatriar "el dinero que es de nuestros pueblos" en referencia a los fondos colocados "en los bancos del norte".

"Es hora de traer esos recursos para acá", enfatizó el presidente venezolano, quien prometió ser "breve" pero dedicó la mayor parte de su discurso de unos 40 minutos a recordar "las grandes batallas" de la independencia y la lucha de sus próceres "contra las oligarquías" de sus respectivos países.

El Banco del Sur "era impensable hace diez años" y "forma parte del conjunto de sistema de ideas de independencia" que la región "tenía hace 200 años", insistió.

Por su parte, Lula señaló que el Banco del Sur "será fundamental" para el acceso de los países a los créditos para el desarrollo, "un paso importante para la autonomía financiera" de la región.

"Es el primer banco internacional realmente creado por los países de nuestro continente", dijo Lula luego de elogiar el impulso de Chávez y Kirchner a esta iniciativa.

"El banco se transforma en un patrimonio de la región y con su consolidación vamos a profundizar la integración financiera regional. Llegamos a un resultado aceptable para todos nosotros, ahora necesitamos permanecer firmes en este proyecto", apuntó.

El presidente de Paraguay, Nicanor Duarte, sostuvo a su vez que Suramérica "empieza a impregnarse de sentido social" porque "hay un nuevo signo en la lucha política regional".

Según Duarte, la región tiene ahora "una voz mucho más potente, cohesión y poder político" después de que "el poder mediático al servicio del colonialismo" se dedicara "a desacreditar" a los líderes.