Lunes, 10 de Diciembre de 2007

El terrorismo, 'monotema' de Rajoy en esta legislatura

El PP ha centrado en la política antiterrorista toda su actividad parlamentaria

MARÍA JESÚS GÜEMES ·10/12/2007 - 07:33h

Rajoy y Zaplana, en el Congreso

En lo que va de legislatura el PP ha realizado más de 700 preguntas orales en las sesiones de control al Ejecutivo socialista. Y aunque en el Congreso se ha hablado de política exterior, de educación, del Estatuto de Cataluña o de la Opa a Endesa, la mayoría de las cuestiones registradas por el Grupo Parlamentario Popular han girado en torno a la política antiterrorista.

En este tiempo, los conservadores han presentado más de 80 preguntas sobre la ilegalización de Acción Nacionalista Vasca, sobre el proceso de paz o sobre el etarra De Juana Chaos... convirtiendo la lucha contra ETA en la protagonista absoluta del rifirrafe entre el gobierno y la oposición.

Tras la muerte de los dos guardias civiles en el atentado del pasado 1 de diciembre en Francia, los partidos tratan de retomar una frágil unidad política. Zapatero ha reconocido que hay que echarle tiempo y trabajo.

El PP, que desiste ya de reclamar el Pacto Antiterrorista, pide que se aplique la Ley de Partidos contra ANV y el PCTV, que se revoque la resolución por la que se autorizaba el diálogo con la banda terrorista y que no se vuelva a negociar con los etarras.

Arma política

Los dos partidos mayoritarios van a tener que hacer, desde luego, grandes esfuerzos para recobrar el consenso en esta materia. Y si la situación es difícil, la cercanía de las elecciones generales no facilita la tarea.

Hasta el último día, el terrorismo será un arma arrojadiza parlamentaria 

El presidente del Gobierno ya adquirió ante el último Comité Federal del PSOE el "compromiso solemne" de no utilizar nunca más el terror en el combate político. Rajoy no ha llegado a hacer ninguna promesa en este sentido.

Lo único que ha dicho es que, una vez que su partido llegue al poder, propondrá que el Parlamento apruebe una declaración institucional manifestando el compromiso de que no existirá ninguna negociación política con la banda armada.

A los socialistas les cuesta creer que el PP deje este tema a un lado. Rajoy repite que, en su día, le dio su palabra al presidente del Gobierno de que en los momentos duros estaría junto a él y ahora piensa actuar en consecuencia. Pero los hechos le contradicen. Aunque sólo queden dos plenos, parece que hasta el último día el terrorismo continuará siendo una "arma arrojadiza" parlamentaria.

Dentro de la batería de iniciativas que el PP presentó para luchar contra ETA aún quedan flecos pendientes. Por eso esta semana, el partido de Mariano Rajoy llevará a la Cámara baja una proposición no de ley para pedir que los delitos terroristas no prescriban. Aunque este aspecto fue fijado hace tiempo, ahora lejos de retirarlo el PP lo mantiene más vivo que nunca. Desde el PP apuntan que si actúan así es por pura coherencia.

El PP ha prestado menor atención a la sanidad, el tráfico o el medio ambiente 

Ha sido el discurso que han mantenido durante estos cuatro años y ahora tampoco van a variar de estrategia. Además, tal y como señala un diputado, "las formulaciones del PP responden a una radiografía de lo que preocupa a la sociedad y el terrorismo es una de las cosas que más le importan al ciudadano. Por eso, tenemos la obligación de preguntar por ello".

Además, recalca, que ellos sólo entran a los temas que el Gobierno lleva en su agenda política: "Zapatero ha gobernado en clave territorial, de memoria histórica y cambio de política antiterrorista. Lo que nos ha obligado a preguntar por ello". Es una buena excusa que les vale para explicar porque a los temas de sanidad, medio ambiente o tráfico le han prestado una menor atención durante este tiempo.

Pregunta absurda

En las filas socialistas recuerdan que cuando Rajoy "no ha azuzado al terrorismo contra el Gobierno, ha pensado que tenía una pregunta absurda". Se refieren a aquella ocasión en la que los micros "cazaron" al líder del PP diciéndole a Zaplana que tenía una cuestión bastante más floja de lo habitual para plantearle a Zapatero. Ésta no era otra que conocer "cuáles eran los objetivos políticos del Gobierno hasta el final de la legislatura".

A pesar de todo, desde hace un tiempo el PP ha rebajado considerablemente sus ataques. Ya antes de las vacaciones había suavizado el tono y la intensidad. De hecho, Rajoy se había concentrado más en las cuestiones económicas, dejando a sus lugartenientes Acebes y Zaplana las preguntas más incómodas.

El presidente nacional del PP dejaba "el monotema" para preguntar por el recibo de la luz o introducir un nuevo debate sobre los símbolos españoles.

De hecho, desde el pasado mes de septiembre, el Grupo Popular sólo ha preguntado en ocho ocasiones por temas vinculados al terrorismo y ha centrado su labor en presionar más a la ministra de Fomento y criticar la política exterior española, sobre todo a raíz de la Cumbre Iberoamericana y los incidentes de Hugo Chávez con el Rey.

Rajoy no sólo lo hizo efectivo en el Parlamento. También en la calle. Aunque mandó a una amplia representación del partido, no acudió a la última manifestación de la AVT. Sin embargo, sí se le vio en la concentración de la Puerta de Alcalá que simbolizaba el principio de acuerdo entre todas las fuerzas políticas.

Los colaboradores de Rajoy explican que durante todo este tiempo el PP también se ha guiado de este modo porque "las preguntas que debe hacer la oposición al Gobierno suelen ser reactivas. Porque de lo que se trata es de obtener respuestas". Pero también, señalan, hay una función "propositiva" que se traduce en otro terreno "mociones, interpelaciones y en las comisiones".

Sin embargo, en esta parcela, el PP también ha centrado su labor en la política antiterrorista. Según el diario de sesiones, Rajoy tiene registradas 110 iniciativas y en lo que va de legislatura más de 20 han girado en torno a ETA. La hemeroteca no perdona. ETA ha estado presente en el debate político justo en el período en el que menos muertos ha habido.