Domingo, 9 de Diciembre de 2007

Los países africanos levantan la voz frente a la UE

EFE ·09/12/2007 - 12:31h

EFE - El primer ministro portugués, Jose Socrates, durante la segunda y última jornada de la Cumbre de la Unión Europea-Africa que se celebra en Lisboa.

La ciudad de Lisboa ha visto surgir hoy "un nuevo espíritu" en las relaciones entre la Unión Europea y África, según el presidente en ejercicio del Consejo Europeo, José Sócrates.

Por lo escuchado en las declaraciones de los responsables africanos y europeos, el nuevo espíritu se traduce en palabras como "colaboración", "discusión entre iguales" y "acuerdos", incluso cuando se han manifestado diferencias, como en la inmigración, las relaciones con Zimbabue y el comercio.

África, según el presidente de la comisión de la Unidad Africana (UA), Alfa Omar Konaré, "quiere pasar página del pasado, pero sin olvidarlo", un pasado como él mismo describió plagado de esclavitud, colonialismo y apartheid.

"La pobreza es el resultado de la mala gobernación y de las relaciones históricas no iguales", dijo Konaré, que reclamó a los países africanos que utilicen la unidad como una nueva baza de negociación.

África ha levantado la voz varias veces durante esta cumbre de Lisboa, tanto para defender sus intereses comerciales como a uno de los suyos, el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, a quien los países europeos acusan de violar los derechos humanos.

Si la canciller alemana, Angela Merkel, decía que la presencia de Mugabe en Lisboa deterioraba la imagen de conjunto del continente africano, el presidente de Senegal, Abdulayé Wade, le contestaba que las apreciaciones de los europeos eran "falsas" y que lo que tenían que hacer era colaborar en el desarrollo de la democracia en ese país.

El presidente de turno de la Unión Africana (UA), John Kufuor, también le contestó durante la rueda de prensa que cerró la cumbre cuando dijo que "no somos quien para imponer (a Zimbabue) una iniciativa".

Si la Unión Europea (UE) plantea nuevos acuerdos comerciales a los países de África subsahariana, algunos de ellos levantaron la voz para decir que esos acuerdos no les interesan y que lo que hay que hacer es continuar la negociación, "sentarse de igual a igual".

Wade también se convirtió en la punta lanza africana contra estos acuerdos, incluso con retórica.

"Lanzó un llamamiento de los países africanos en contra de los APE (acuerdos de libre comercio), un llamamiento a los africanos, desde Casablanca hasta Ciudad del Cabo, a los africanos de la diáspora, a los jóvenes para que se movilicen en contra de estos acuerdos, que son contrarios a nuestros intereses".

"Nadie tiene autoridad moral para decir a los africanos qué es lo que tienen que hacer", dijo hoy el secretario ejecutivo de la Comunidad para el Desarrollo de África del Sur (SADC), Tomaz Salomao.

La mayoría de los países africanos han lanzado a los europeos el reto de la igualdad y, sin olvidar el pasado colonial, no quieren que éste se constituya en argumento para discutir el futuro.

Todos no. El líder libio, Muamar Gadafi, instó durante la cumbre a los gobernantes de la Unión Europea (UE) a elegir entre "devolver los recursos" expoliados a África durante el colonialismo o "invitar" a los africanos a vivir en sus países.

Gadafi se refirió a África como una víctima de las "conquistas y el colonialismo", un fenómeno que describió como "intrínsecamente negativo y que tiene como respuesta las dificultades que sufre ahora Europa con la inmigración".

Los africanos no quieren que nadie les imponga nada, que todos los acuerdos que se negocien sirvan "para responder a los intereses de nuestros pueblos", dijo Konaré.

La nueva visión africana también surgió frente al problema de Darfur, donde Kufuor reclamó a Europa los medios técnicos - "los africanos ya ponemos los hombres", dijo - para que la misión pueda ponerse en marcha.

El presidente de la UA, cuestionado por las garantías que África puede ofrecer a Europa en el respeto de los derechos humanos, aseguró que no tienen por qué presentar ningún tipo de aval: "la situación en África no es perfecta, pero en Europa tampoco lo es".

José Sócrates dijo en la rueda de prensa final que "el encuentro de Lisboa hará historia entre los pueblos de África y Europa" y que se ha acabado con la tradicional relación donante-receptor.