Domingo, 9 de Diciembre de 2007

La UE y África lanzan una Estrategia y un Plan de acción conjunto

EFE ·09/12/2007 - 12:31h

EFE - El primer ministro portugués, José Sócrates, pronuncia un discurso durante la cumbre Unión Europea-África que se celebró en Lisboa, Portugal el 8 y 9 de diciembre.

la Unión Europea y África acordaron hoy buscar soluciones, en una relación de igualdad, a los problemas de paz, democracia y desarrollo económico que repercuten en ambos continentes a través de una Estrategia Conjunta y un Plan de Acción.

Ambos documentos, de un total de 74 páginas, fueron aprobados en la II Cumbre UE-África concluida hoy tras dos días de debates entre gobernantes de 80 países y comienzan por defender la democracia y los derechos humanos e incluyen mecanismos para su aplicación y seguimiento.

La Estrategia destaca que los acuerdos políticos entre europeos y africanos están basados en una relación de igualdad, tanto en lo que se refiere a asuntos bilaterales como de ámbito mundial, e incluye en ellos desde cooperación contra el terrorismo y el exceso de armas a la promoción de la mujer.

También marca para 2010 la III Cumbre UE-África y recoge la decisión de reforzar la representación de la Unión Africana en Bruselas y la de la UE ante el organismo africano en Addis Abeba, la capital etíope, con un delegado especial.

Los dos continentes establecen como prioridad política promover el desarrollo de la Arquitectura de Paz y Seguridad en África (APSA), a través del apoyo a las fuerzas de ese continente en las operaciones de la Unión Africana y se subraya que deberán contar con financiación adecuada y diálogo reforzado en el área institucional.

Las prioridades políticas establecen la promoción de la democracia y los derechos humanos por medio de un diálogo abierto que abarque todos los aspectos de la gobernación de los países.

El comercio y la integración regional figuran como otra prioridad en un camino hacia la mejora de la gobernación económica y del clima de inversión que necesita África y la aplicación de acuerdos para un uso efectivo de las ayudas europeas.

Los dos bloques expresan también que quieren desarrollar el sector privado y apoyar la inversión extranjera, mejorar las infraestructuras físicas y facilitar el movimiento de las poblaciones, con el fin último de integrar de una manera más eficiente a África en la economía mundial.

Otra prioridad política apunta al compromiso de la UE por aumentar la ayuda sanitaria y el volumen de cooperación al desarrollo.

El Plan de Acción, que complementa la Estrategia euroafricana y pretende llevarla a la práctica, identifica y establece los principales objetivos de esos compromisos y los estructura en ocho áreas, desde emigración, cambio climático, paz o democracia a desarrollo y comercio.

En Paz y Seguridad, pretende profundizar en las operaciones llevadas a cabo en África que requieren una financiación adecuada mientras en materia de buena gobernación y derechos humanos se pone como meta la aplicación de la Carta africana sobre esas cuestiones.

Sobre comercio e integración regional se subraya como meta la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio establecidos por la ONU.

Para energía se establece otro compromiso de acción específico que abarca tanto la colaboración en materia de infraestructuras como en seguridad.

La lucha contra el cambio climático, uno de los puntos destacados por europeos y africanos en la agenda de la cumbre de Lisboa, se desarrolla a través de políticas de cooperación con especial incidencia en el combate a la degradación y desertificación de África y el sur de Europa.

Emigración, movilidad laboral y empleo constituyen otra de las líneas de acción de la Estrategia de los dos bloques, que se comprometen a promover la aplicación de la Declaración de Trípoli sobre migraciones.

Por último, el Plan de Acción expresa la necesidad de apoyar el desarrollo de la sociedad de la información y la consolidación de la ciencia y la tecnología en África.

Los dos documentos recogen además la decisión de dar seguimiento a los acuerdos y objetivos de los dos continentes mediante contactos frecuentes y encuentros entre los presidentes de la Unión Europea y la Unidad Africana.

En esa línea, las dos partes acuerdan complementar sus reuniones bilaterales de ministros de exteriores con otras sectoriales de distintos departamentos.