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Viernes, 16 de Octubre de 2009

Garzón encarcela a cinco miembros de la nueva Batasuna por pretender "treguas encubiertas"

La policía localizó a Otegi en dos ocasiones en Francia, donde se reunió con etarras para analizar la estrategia conjunta

AGENCIAS/PÚBLICO.ES ·16/10/2009 - 18:21h

EFE - Arnaldo Otegi, ex portavoz de Batasuna, es escoltado por efectivos policiales a su salida de la sede del sindicato LAB de San Sebastián.

El juez Baltasar Garzón ha ordenado hoy el ingreso en prisión del ex portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi, del ex secretario general de LAB Rafa Díez Usabiaga y de otros tres dirigentes de la izquierda abertzale acusados de intentar reconstruir la dirección de la formación ilegalizada.

El magistrado de la Audiencia Nacional ha dejado en libertad al histórico dirigente de Batasuna Rufi Etxebarria, Ainara Oiz Elorriaga, José Luis Moreno Sagües (Txelui), candidato al Legislativo foral en una lista que fue ilegalizada, José Manuel Serra y Amaia Esnal, a estos tres últimos con una fianza de 10.000 euros.

Los otros tres detenidos que Garzón ha enviado a prisión son: la ex tesorera del PCTV-EHAK Sonia Jacinto; Miren Zabaleta, hija del coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta; y Arkaitz Rodríguez, que fue juzgado en 2006 por ser miembro de los aparatos de captación e información de ETA y que resultó absuelto.

El fiscal no ha pedido prisión para Etxebarria puesto que éste no ha podido estar en esas reuniones 

Durante la celebración de las vistillas previstas en el artículo 505 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim) para que las partes soliciten la adopción o no de medidas cautelares, el fiscal Vicente González Mota ha pedido el ingreso en prisión de seis de los detenidos (Otegi, Díez Usabiaga, Jacinto, Zabaleta, Rodríguez y Moreno Sagües), y la puesta en libertad bajo fianza de 10.000 euros de Serra y Esnal.

El fiscal no ha pedido prisión para Etxebarria puesto que éste no ha podido estar en esas reuniones ya que cuando tuvieron lugar él se encontraba encarcelado por la causa en la que se investiga la subordinación de la formación abertzale a ETA y la financiación, por la que la Audiencia Nacional lo dejó en libertad con comparecencias semanales hace un mes.

Para Oiz Elorriaga tampoco ha reclamado la prisión ya que fue detenida en el portal de la vivienda de Miren Zabaleta, cuando portaba documentos y efectos extraídos de la vivienda de ésta para evitar que fuesen intervenidos.

Buscar "treguas encubiertas"

La resolución judicial dictada por el magistrado considera que todos ellos son miembros de un órgano denominado Bateragune, existente desde 2003 y al que ETA, a principios de este año, encargó "supervisar e informar" a la banda terrorista de "los éxitos y fracasos de la puesta en práctica de sus decisiones en el resto del entramado que lidera la estructura terrorista".

La vigilancia policial sobre los detenidos permitió controlar la celebración de reuniones en la sede del sindicato LAB que, según el juez, se había convertido en "la nueva cobertura" de Bateragune. Los servicios policiales detectaron diez encuentros de miembros de este órgano en la sede del sindicato LAB de San Sebastián, la última el pasado día 13, cuando fueron se produjeron los arrestos de los dirigentes de la izquierda abertzale.

La policía controló dos viajes de Otegi a Francia para quedar con etarras

Pero no fueron esos los únicos encuentros controlados, sino que también se detectaron dos viajes de Otegi a Francia. El primero de ellos el 30 de abril pasado. El dirigente de Batasuna y Rafa Díez viajaron a Ezpelette (Francia), acompañados de Santiago Orue Mautolagoitia. El viaje fue realizado con "extremas medidas de seguridad" y sirvió para mantener una cita con Jokin Etxebarria Lagisket, antiguo responsable del "aparato político de ETA".

El 21 de julio Otegi y su acompañante realizaron un segundo viaje a la misma localidad. Las medidas de seguridad adoptadas le permitieron eludir durante unas horas la vigilancia policial y cuando fue localizado de nuevo se encontraba acompañado de Arkaitz Rodríguez, Mikel Ansa y Sonia Jacinto.

Según el auto judicial, ETA diseñó a finales de 2008 una estrategia que luego fue asumida y aplicada por Bateragune que consistía en la "combiación criminal de votos y bombas" y que buscaba un proceso de convergencia de la izquierda aberzale con otras fuerzas políticas, en especial con Eusko Alkartasuna.

La existencia y función del Bateragune se constata en un documento manuscrito e intervenido a Otegi, al que el juez atribuye el papel de máximo responsable y como tal, era el encargado de "conseguir treguas encubiertas para Euskal Herria de acciones de ETA, en cumplimiento de las directivas de ésta".

Un documento intervenido a Rafa Díez en el momento de su detención contenía la oferta "para presentar a los agentes políticos y soberaistas" este otoño y contenía una previsión de actuaciones a realizar en los próximos meses. Entre ellas se menciona una "reflexión conjunta entre la izquierda abertzale y EA" con motivo del 25 de octubre, aniversario del Estatuto, y la presentación del bloque soberanista el "3-D", posiblemente 3 de diciembre. Después se iniciaría una campaña de actos que llegaría hasta el verano del 2010.