Domingo, 9 de Diciembre de 2007

La lucha española contra la violencia de género llega a 90 millones maltratadas chinas

EFE ·09/12/2007 - 15:32h

EFE - La secretaria general de Políticas de Igualdad del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, Soledad Murillo.

La violencia machista y las políticas de igualdad centran la visita que efectúa desde hoy una delegación de responsables españolas a China, donde 90 millones de mujeres sufren maltrato doméstico, según cifras oficiales, y donde el poder está en manos de los hombres.

"El intercambio tiene que ser para poner palabras a las cosas. En España nos ha costado mucho pasar del crimen pasional a que la violencia sea una cuestión de Estado", dijo a Efe la secretaria de Políticas de Igualdad del Gobierno español, Soledad Murillo, que encabeza la delegación.

La comitiva, integrada por unas 15 políticas, empresarias y líderes de asociaciones, visita China por iniciativa de la vicepresidenta española, María Teresa Fernández de la Vega, que se comprometió en su viaje del pasado abril a China a abrir la cooperación en temas de género durante el Año de España en China.

Según explicó Murillo, las leyes españolas contra la violencia de género y de igualdad son dos de los aspectos sobre los que están llamando la atención en sus reuniones con sus colegas chinas.

"Hemos subrayado que la educación es una forma de tener derechos pero que las mujeres tienen que estar dentro de la agenda política también ocupando puestos de representación. Nosotros eso sí lo hemos aprendido", afirmó Murillo.

El régimen chino, dirigido desde 1949 por el Partido Comunista, está en manos masculinas y la presencia femenina se queda en los niveles administrativos más bajos, con sólo una ministra en el Gabinete: Wu Aiying, responsable de la cartera de Justicia.

En la Asamblea Nacional Popular (legislativo) sólo un 20 por ciento de los escaños los ocupan mujeres y para el año próximo el objetivo es que aumenten al 22 por ciento, en un país donde el 45 por ciento de los trabajadores son féminas.

Durante la jornada de hoy, la comitiva española visitó el Centro de Menores y la pionera Escuela de Mujeres Rurales a las afueras de Pekín, en el que las inmigrantes rurales, sufridoras del maltrato y la discriminación, aprenden oficios y reciben clases de liderazgo.

"Lo que tratamos es de establecer vínculos. Aunque parece que las cosas son muy diferentes, la realidad de las mujeres rurales en todos los sitios del mundo atraviesa por distintas fases que pueden identificarse", declaró a Efe Teresa López, presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR).

Entre las iniciativas pergeñadas con las mujeres chinas están la traducción de materiales españoles y la invitación a que conozcan cooperativas de mujeres rurales en España donde se fabrican productos con denominación de origen o ecológicos.

"España y China comparten algo que es la tradición junto al presente. España es una democracia muy joven, todavía hay una tradición importante en el sentido de dudar de la capacidad de las mujeres, todavía se plantea que la igualdad parece incompatible con el mérito y la capacidad", dijo Murillo.

Por eso, dijo, "estoy incidiendo en que ambos países estamos en una situación de cambio permanente" y en que "sin políticas públicas el mercado originaría una enorme exclusión social".

La delegación la integran entre otras Soledad Casado, presidenta de la Comisión Mujer y Deporte del Comité Olímpico Español; Anna Mercader, presidenta de honor de la Fundación Internacional de la Mujer Emprendedora, y María Fernanda Santiago, directora del Gabinete de Educación y Cultura de Presidencia del Gobierno.