Domingo, 9 de Diciembre de 2007

La princesa japonesa Masako cumple 44 años mientras se recupera de la depresión

EFE ·09/12/2007 - 09:24h

EFE - La princesa japonesa Masako saluda durante una aparición pública con motivo de la ceremonia anual de Año Nuevo, en Tokio, Japón, el 2 de enero pasado.

La princesa nipona Masako, mujer del príncipe heredero Naruhito, cumplió hoy 44 años, mientras prosigue su lenta recuperación de la depresión que la aqueja desde hace años y comienza a aparecer de forma esporádica en algunos actos públicos.

Masako, conocida en Japón como "la princesa triste", sigue luchando "con fuerte determinación" y "de forma positiva" contra la enfermedad que la ha mantenido retirada de la vida pública durante los últimos años, según informó hoy la agencia de noticias de la Casa Real.

"A pesar de los altibajos en la salud de la princesa heredera en el último año, (Masako) ha hecho sinceros esfuerzos" por recuperarse, aseguró la agencia nipona que cita las conclusiones del equipo médico que atiende a la princesa.

Este grupo de profesionales recomendó a Masako que retome poco a poco su actividad pública, algo que considera que facilitará su recuperación.

No obstante, los médicos señalaron que la princesa continúa enferma aunque esté sanando con mayor rapidez que en el pasado.

Por su parte, la propia princesa heredera afirmó en un comunicado previo a su cumpleaños que "apreciaba por encima de todo" el gran número de personas que la había "apoyado de forma significativa" en los últimos lugares que había visitado".

Masako añadió que "sentía" no poder cumplir totalmente con sus obligaciones.

La mujer del príncipe heredero realizó durante los últimos meses un par de apariciones públicas después de que comenzase a ausentarse de sus obligaciones oficiales a finales de 2003 para centrarse en su recuperación.

La última de ellas tuvo lugar el pasado octubre cuando se desplazó a la provincia de Tokushima, en el oeste del país, para visitar un festival cultural.

Anteriormente, la princesa realizó su primera salida oficial de Tokio en siete meses para acudir en junio pasado a un acto en defensa del medio ambiente en Nagano, noroeste del país, en el que plantó un cerezo, un árbol emblemático de Japón.

La princesa heredera continúa recibiendo medicación como parte del tratamiento que comenzó en julio de 2004, cuando se le diagnosticó una depresión, atribuible a la presión de la vida palaciega.

A principios del año pasado se publicó una biografía no autorizada de Masako en Australia que posteriormente apareció en Estados Unidos titulada "Prisionera del trono crisantemo".

Esta obra no llegó a ver la luz en Japón tras la protesta del Gobierno nipón a la editorial local que preparaba su lanzamiento en el país.