Sábado, 8 de Diciembre de 2007

"Se veía venir"

Los vecinos de la zona aseguran que la caída del inmueble era previsible. Algunos achacan el suceso a las obras de reforma en la casa contigua. 

PÚBLICO.ES ·08/12/2007 - 22:18h

Efectivos del cueropo de Bomberos de Santander inspeccionan un vehículo que quedó aplastado tras el derrumbe. /EFE

Los vecinos de la Cuesta del Hospital, en Santander, sintieron un fuerte estruendo que, en un primer momento no identificaron -unos pensaron que era "una bomba", otros que "una persiana"-, hasta que comprobaron que el edificio número 14 de su calle se había caído, algo que para varios de ellos "se veía venir".

Una vecina de esta calle ha explicado a los periodistas que pensó que se había caído una persiana, "aunque era un ruido más potente".

"Subí a casa a la buhardilla, salí a la terraza, pero estaba todo lleno de humo negro y no se veía nada", relata esta mujer, que no se dio cuenta que se había caído un edificio hasta que bajó a la calle.

Otro vecino, que permanecía tras el cordón policial, interrumpió su relato para subrayar, indignado, que "esto se veía venir".

"El otro día, a unos vecinos de la calle Garmendia, se les cayó el techo de la cocina por las vibraciones de la pala de la obra donde están trabajando", asegura este hombre, en referencia a las reformas que se estaban haciendo en el número 12 de la Cuesta del Hospital, contiguo al que se ha venido abajo.

A su enfado se sumó Cristina Hijarrubia, una mujer que seguía con atención las labores de desescombro, porque es la hija de una de las propietarias del inmueble situado en el número 16.

"El 12 lo habían tirado y estaban escarbando abajo, habían puesto unas vigas que no eran nada, de pared a pared. Abajo estaban cavando", denuncia esta vecina, que mantiene que el inmueble que se ha derrumbado "estaba perfectamente".

Cristina Hijarrubia incluso asegura que otra antigua propietaria les había advertido al conocer que se estaban haciendo obras al lado: "¡Huy, cuidado porque esto se cae!".

Sin perder de vista las obras de desescombro, esta vecina explica a los periodistas que el edificio siniestrado estaban habitados la buhardilla y el segundo piso.

Dos hermanas bolivianas, residentes en el 16 de la Cuesta del Hospital, notaron como si "se cayera la tierra".

"Estaba jugando a las cartas y he visto como si alguien empujara la pared. Mi hermana me ha dicho que parecía que estaba cayendo la tierra", cuenta una de ellas.

Otro vecino de la zona, Arsenio Vega, también asegura que lo veía venir y que así se lo dijo hace cuatro días a un amigo: "Esto se cae, porque lo están dejando sin cimiento (al edificio)".

También estaba preocupado por las obras del número 12 de la Cuesta del Hospital Isaac Abascal, vecino del portal número 10, que incluso fue al Ayuntamiento a preguntar si tenía licencia.

Abascal dice que en el Consistorio le explicaron que las obras del edificio número 14 tenían licencia para hacer una reforma. "Pero no es lo mismo eso que tirarlo", se queja.

Su esposa apostilla: "Esto se esperaba, se sabía que esto iba a pasar. No se sabía cuándo, pero se esperaba".

La presidenta de la asociación de vecinos de la zona, Yolanda Fernández, ha explicado, por su parte, que las obras del inmueble número 12 tenían licencia para arreglo de fachada y tejado.