Sábado, 8 de Diciembre de 2007

Los jugones visten de azul

PEPE GARCÍA-CARPINTERO ·08/12/2007 - 21:53h

Un equipo crece a medida que su filosofía impone a base de hechos un estilo de juego. Así, el Real Madrid siempre se encuentra en la permanente búsqueda de la excelencia, el Barça siempre se mira en el espejo del dream team para llegar al éxtasis futbolístico y así sucesivamente: Athletic (compromiso), Atlético (contraataque), Sevilla (espíritu)...

Pero al sur de la capital, Ángel Torres ha conseguido que un modesto equipo que hasta no hace mucho peleaba en campos de tierra luzca el nombre de Getafe con un juego descarado y vistoso. La rebelión de un modesto que apuesta por una filosofía en la que el patadón es un pecado y el tiki taka su manera de vida.

La apuesta por Laudrup era un primer paso, ya con Schuster y Quique se había visto donde podía llegar el cuadro azulón, pero con el danés llegaron los jugones del futuro. De la Red, Granero, Manu del Moral, Braulio, Pablo Hernández... ninguno sobrepasa los 23 años y cada día agrandan más su figura en una liga donde el producto nacional se devalua por inversiones caprichosas.

Un Hamelín de canteranos

Torres ha sabido rescatar de los grandes a jugadores que estaban al borde de un ataque de nervios porque no les daban ni bola. De la Red y Granero se sentían ninguneados por el proyecto madridista. Granero estuvo cerca de Liverpool y Quique suspiraba por él, pero el flautista Ángel Torres supo llevarle a su terreno.

Por otro lado están los atléticos. Manu es ya uno de los pilares del equipo y deja claro la apuesta que promulgan, por eso las diferencias con la era Schuster son mínimas. "Laudrup nos pide casi lo mismo, mucho toque, un sistema parecido y entrenar mucho con el balón", dice el delantero que, como Braulio, también tuvo que salir por la puerta de atrás del Calderón. Ahora su cotización no para de subir.

Y el otro filón que explota el Getafe es Mestalla. Allí siempre encuentra a futbolistas exquisitos. Albiol, Gavilán, Redondo... y ahora Pablo Hernández, un jugador al que "le faltaba hacerse hombre en Primera", asegura un responsable de la cantera del Valencia. Con todos estos ingredientes, el Getafe ha conseguido que el sueño se convierta en realidad.

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