Sábado, 8 de Diciembre de 2007

Europeos y africanos inician una nueva cooperación que se estanca en el comercio

EFE ·08/12/2007 - 12:49h

EFE - El líder libio, Muamar Gadafi, instó hoy a los gobernantes de la UE a elegir entre "devolver los recursos" expoliados a África o "invitar" a los africanos a vivir en sus países.

La Unión Europea (UE) y África iniciaron hoy en Lisboa una relación nueva, basada en la cooperación y no en la tradicional concesión de ayudas, pero que se ha encontrado en la siempre espinosa cuestión comercial con un complicado obstáculo.

"Esta cumbre está siendo un éxito en todos los aspectos excepto en uno: el comercial", dijo el presidente de Senegal, Abdelayé Wade, quien criticó el unilateralismo europeo en este asunto.

Ochenta países africanos y de la UE celebraron hoy la primera jornada de una cumbre para forjar nuevas formas de cooperación en asuntos como el medio ambiente, desarrollo energético, comercio, cooperación regional, flujos migratorios, paz y seguridad.

Pero en el aspecto comercial hubo importantes desacuerdos, centrados fundamentalmente en las discusiones que mantiene la UE con algunos países africanos para cerrar, antes de enero de 2008, acuerdos regionales de asociación que implican el libre comercio.

Este plazo es una imposición de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que rechazó los acuerdos con concesiones unilaterales y estableció el próximo 31 de diciembre como fecha tope para sustituirlos por otros de libre comercio.

El presidente senegalés afirmó que "África no está de acuerdo con este tipo de asociaciones, que son una aproximación inadecuada, porque no nos pueden poner un plazo de diez o quince años para llegar al libre comercio".

"Ningún país africano puede permitirse el lujo de desmantelar sus aduanas y dejar de recibir una importante cantidad de ingresos", advirtió Wade, quien mostró su esperanza de que la UE no trate de imponerlos.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, afirmó que no todos los países africanos están en disposición de aceptar el liberalismo y que, aunque era partidario de la globalización, ésta no debía hacerse a cualquier precio.

El presidente de Ghana y de la Unión Africana, John Kufuor, dijo en la apertura que "la cooperación debe reconocer los derechos de África a integrarse en la economía internacional, con las capacitaciones basadas en su propia soberanía".

Los ministros de Asuntos Exteriores de la UE deben decidir qué hacer con los países africanos, algunos de los más pobres, que no van a firmar este tipo de acuerdos.

En el capítulo de inmigración, otro de los grandes asuntos abordados en esta cumbre, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, propuso un pacto euro-africano que garantice la escolarización infantil, genere empleo para los jóvenes y mejore las infraestructuras en África.

"La Unión Europea no ha estado a la altura de las circunstancias", manifestó Zapatero, quien reclamó una lucha "implacable" contra las mafias y aseguró que la única política "honesta" debe facilitar los flujos de inmigración legales.

A Zapatero le contestó el presidente libio, Muamar al Gaddafi, quien instó a los líderes europeos a elegir entre "devolver los recursos" expoliados a África durante el colonialismo o "invitar" a los africanos a vivir en sus países.

Según fuentes europeas, Gadafi se refirió a África como una víctima de las "conquistas y el colonialismo", un fenómeno que describió como "intrínsecamente negativo y que tiene como respuesta las dificultades que sufre ahora Europa con la inmigración".

Al contrario de Gadafi, muchos líderes africanos hablaron del colonialismo como "algo que recordar, pero de lo que hay que pasar página".

El presidente de turno del Consejo de Ministros de la Unión Europea, el portugués Luis Amado, dijo que esta cumbre había "roto el hielo" en las difíciles relaciones entre los dos continentes.

La primera, hasta hoy, única cumbre entre la UE y África se celebró en el año 2000, y una segunda edición que se tenía que haber celebrado en 2003 fue suspendida por problemas políticos relacionados con la presencia del presidente de Zimbabue, Robert Mugabe.

En esta ocasión, la presencia de Mugabe y la ausencia del primer ministro británico, Gordon Brown, ha salpicado el debate.

La canciller alemana, Angela Merkel, criticó la participación en el foro del presidente de Zimbabue y dijo que la situación en ese país estaba deteriorando la nueva imagen de África.

El presidente senegalés le contestó que las informaciones europeas "eran inexactas" y que "Europa ha adoptado una postura del lado británico, en vez de desarrollar una labor de mediación".