Sábado, 8 de Diciembre de 2007

La "oveja negra" de la familia de Botín y O’Shea

Iñaki O'Shea, encarcelado en el macroproceso 18/98", es hermano de la mujer del presidente del Santander

GUILLERMO MALAINA ·08/12/2007 - 19:22h

Esta historia refleja una parte de la vida de Euskadi, de disputas familiares por ideas políticas, pero con unos protagonistas cuya relevancia social es hoy tan notoria como inmenso su poder económico. Iñaki O'Shea Artiñano, uno de los 46 condenados en el macroproceso 18/98 seguido en la Audiencia Nacional contra la "trama civil de ETA", es hermano de Paloma O'Shea Artiñano, mujer del poderoso banquero Emilio Botín; tío de Ana Patricia Botín, presidenta del Banesto, y cuñado de Jaime Castellanos, en la actualidad presidente en España del Banco Lazard.

A Iñaki, o Ignacio María, como consta en su partida de nacimiento, se le conoce, en cambio, por ser un histórico de la izquierda abertzale en la margen izquierda del Nervión, la comarca más distinguida de Euskadi por sus luchas obreras. Nació el 16 de abril de 1943 en una conocida familia de la burguesía vizcaína, los O'Shea Artiñano. Junto a sus seis hermanos y hermanas, creció bajo el manto protector de sus padres y recibió la educación devota de los Jesuitas.

Infancia acomodada

Vivió, por decirlo así, una infancia rodeado de comodidades impensables para la mayoría de los hogares vizcaínos, y ajeno también a que más allá de los muros de su casa había una realidad distinta, un mundo en el que miles de obreros acudían en masa al sonar las sirenas a las industrias del hierro y a los astilleros de la Ría del Nervión para ganarse la vida.

Iñaki O'Shea parecía predestinado a tener una vida fácil y holgada en lo económico, pero acabó haciéndole un quiebro al destino tras descubrir ese otro mundo. La lucha de clases cobraba sentido para él en clave nacionalista. "Se metió en la pelea, como se dice, en los años 70", cuenta un viejo conocido suyo. Y hasta hoy. Ahora se enfrenta a una pena de 10 años de cárcel por su participación en la Fundación Zumalabe, acusada por la Fiscalía de promover la desobediencia civil bajo las directrices de ETA.

Punto de inflexión

Pero, ¿cómo ha llegado Iñaki O'Shea hasta aquí? Un miembro de Batasuna que le conoce desde su juventud cuenta que todo empezó de alguna forma tras su paso por los Jesuitas. "En los años 60, decidió dejar su casa para irse con otros jóvenes a vivir a Lutxana Barakaldo", recuerda. Pasó así del cómodo nido familiar, entre Bilbao y Las Arenas (Getxo), a compartir casa en uno de los barrios más humildes por de la margen izquierda del Nervión, rodeado de negruzcas chimeneas y fábricas pestilentes.

Se convertía así en la oveja negra de la familia. Mientras él daba la espalda a una prosperidad económica casi segura por la defensa de unos ideales en los últimos años de la dictadura, la mayor de sus hermanas, Paloma, vivía ya feliz en Santander su matrimonio con el banquero Emilio Botín.

Y otra de sus hermanas, Covadonga, numeraria confesa del Opus Dei, comenzaba, por su parte, una dilatada trayectoria al frente de la revista Telva, dentro del absorbido grupo de comunicación Recoletos. Su ex presidente Jaime Castellanos, nacido también en la localidad vizcaína de Getxo, se convirtió en uno más del clan al casarse con otra O'Shea.

Otro compañero de Iñaki O'Shea en sus primeros pasos en política recuerda que él "solía hablar" con normalidad de su familia, al margen de sus inquietudes políticas, que le llevaron a comprometerse totalmente en las luchas sociales de Barakaldo, donde aún reside. Más adelante, "se implicó en los años 70" en el nacimiento y la dinamización de "las asociaciones de barrio de Bilbao". "Desde siempre ha estado preocupado por los movimientos populares y civiles, la cultura y el euskara", afirma.
Así, resulta lógico que Iñaki O'Shea no haya ocupado cargo público alguno a lo largo de su dilatada trayectoria. Su labor se ha limitado habitualmente a realizar labores de organización en un segundo plano. Fue miembro de HASI -partido que junto a ANV, ESB y LAIA formó la coalición Herri Batasuna en 1978-, integró las listas de la coalición abertzale en Barakaldo en las elecciones municipales de 1987 -aunque no llegó a ser concejal-, y se incorporó en 1990 a la Mesa Nacional, después de que el diputado abertzale Josu Muguruza fuera asesinado por miembros de la extrema derecha en un restaurante madrileño. El nombre de Iñaki O'Shea aparecía también en enero de 1995 como integrante de KAS en un informe de la Dirección General de la Policía sobre el organigrama de la coordinadora abertzale. Y ahora la Audiencia le imputa haber formado parte del "aparato de ETA para promover la desobediencia civil" a través de la Fundación Joxemi Zumalabe, en cuya fundación participó, en diciembre de 1995.

La familia de Iñaki, que siempre ha mantenido un mutismo medido sobre él, tiene una cruda perspectiva sobre la situación política en Euskadi. Lo dejó meridianamente claro hace ya unos años en una entrevista su hermana Covadonga O'Shea poco tiempo después de dejar la dirección de la revista Telva. "Es muy duro para los que siguen allí -en Getxo-, como alguno de mis hermanos: son unos valientes. Aparte del tema del terrorismo, del miedo, están las tensiones y los odios que se crean entre las familias por el asunto político. Es un destrozo, es como Sarajevo. Tener la familia allí -Getxo- es vivir con el alma en un hilo", contaba Covadonga, que en las elecciones municipales de 2003 se presentó en el puesto 19 en la candidatura del PP en esa localidad.

Respeto a la familia

Iñaki O'Shea siempre ha intentado no causar problemas a su familia con su actividad política, según el compañero de partido consultado: "En los últimos años de vida de su padre, también le ayudó mucho, estuvo mucho con él. Iñaki es un hombre de una gran humanidad para todo y también lo ha sido para su familia".

La última vez que ha tratado de evitarle problemas ha sido, precisamente, durante este macroproceso judicial 18/98, cuando prestó declaración el 28 de marzo de 2006. En el sumario y en la ficha policial, en lugar de aparecer su nombre oficial, Ignacio María, estaba escrito José María Ignacio, como se llama uno de sus hermanos. A preguntas de su abogado, volvió a advertir del error y aclaró que desde que se dio cuenta del mismo, el día de su detención, había pedido varias veces que se corrigiese. "José Mari es mi hermano, yo soy Ignacio María (...) No quiero molestar a mi hermano", dijo.