Sábado, 8 de Diciembre de 2007

«La lucha contra ETA se lleva ahora con enorme vigor»

Enrique Múgica analiza la actividad de la institución y valora la acción policial contra el terrorismo, una vez terminado el proceso de paz, al que se opuso de forma pública

FERNANDO GAREA ·08/12/2007 - 19:17h

Fernando múgica. MÓNICA PATXOT

Es el único Defensor del Pueblo que ha sido renovado en su mandato. Primero fue propuesto por el Gobierno de José María Aznar y luego por el de José Luis Rodríguez Zapatero, con acuerdo entre el PP y el PSOE. Su mandato termina en 2010. En su persona reúne la condición de veterano luchador antifranquista; dirigente socialista de larga trayectoria, con activa participación en la refundación del Partido Socialista posterior a la Transición; y miembro de una familia golpeada por el terrorismo por el asesinato de su hermano Fernando Múgica. De ese momento se recuerda la frase "ni olvido ni perdono", que la lleva aún hasta las últimas consecuencias.

En su biografía consta también que fue ministro de Justicia con Felipe González y que en su mandato se puso en marcha la llamada dispersión de presos de ETA y se aprobó la reforma del proceso penal que se conoce como procedimiento abreviado. Como Defensor del Pueblo ha llevado al Tribunal Constitucional el Estatuto de Cataluña, desde el preámbulo que habla de la nación catalana hasta multitud de artículos claves como los referidos a la lengua. Por esa actuación ha recibido duras críticas de los partidos nacionalistas. Él no oculta su concepción centralista del Estado y reivindica el pacto constitucional de la Transición.

¿De qué se quejan más los españoles al Defensor del Pueblo?

Se quejan sobre todo de la ordenación territorial, de urbanismo, de vivienda y de medio ambiente. También de la sanidad, la política social y la inmigración, la educación y, afortunadamente, de todo. También los periódicos son para nosotros una fuente de información fundamental; a veces, algún debate de los medios de comunicación se traduce en quejas de las víctimas de maltratos por parte de la Administración que nosotros transformamos en quejas de oficio.

¿Colaboran los poderes públicos con la institución?

Están obligados a cooperar, porque nuestra función es la defensa de los derechos fundamentales y la supervisión de la Administración. Cuando abrimos un expediente reclamamos de la Administración una explicación y, si no coopera, el nuevo Código Penal permite que se puede sancionar a los responsables con multa y suspensión de funciones de seis meses a dos años.

En inmigración, ¿a qué se refieren las quejas de los ciudadanos?

La inmigración en España se ha tratado bastante bien, partiendo de un hecho y es que la política de puertas abiertas, de que vengan todos, es pura demagogia. En algunos países se nos ha acusado de política permisiva, pero habría que rebatir esa crítica. Hay que distinguir entre la inmigración sudamericana, que procede de países hermanos y tiene reglas de convivencia similares a las nuestras, de la africana y subsahariana que tiene la barrera de la lengua, la cultura o la religión.

¿Está a favor de que se permita a las niñas musulmanas ir al colegio con el velo?

Soy partidario siempre de que se cumplan los valores constitucionales, lo que en Francia se llaman valores republicanos, en pie de igualdad para todos. En Francia se prohibió el velo porque chocaba con los valores republicanos de igualdad y no discriminación. Muchas veces el uso del velo es planteado a las niñas por unos padres que de esta forma muestran sus creencias de manera provocativa frente a los valores de igualdad.

El velo no es una señal de creencia, sino de la creencia fanatizada que discrimina al hombre de la mujer y por eso va contra los valores constitucionales. Nosotros siempre estamos atentos para evitar la discriminación; por ejemplo, encontramos un artículo en el Código Civil que decía que en caso de separación se aplicaría la ley de origen, lo que suponía trasladar la discriminación que en el mundo islámico sufre la mujer y conseguimos que se cambiara ese precepto. El multiculturalismo y la integración deben respetar siempre los valores constitucionales.

"Con ETA sólo es posible hablar de rendición incondicional" 

¿Recibe muchas quejas sobre discriminación lingüística en comunidades autónomas con lenguas cooficiales?

Los valores fundamentales de la Constitución son la libertad y la igualdad y el artículo 3 dice que el castellano es la lengua oficial que todos los españoles tienen el deber y el derecho de conocer y a usarlo, combinado con el respeto a las lenguas cooficiales. Hemos recibido centenares de quejas que muestran que existe una discriminación contra el castellano en determinadas comunidades. Se hace la inmersión lingüística en profundidad, con la que yo no estoy en desacuerdo, pero sí cuando significa desplazamiento del castellano, que es lo que está ocurriendo y provocando situaciones difíciles.

¿Qué hace el Defensor del Pueblo contra la violencia de género?

Hay que ser absolutamente duro e intolerante contra este tema. Tenemos un grupo de trabajo dedicado sólo a este asunto y la voz del Defensor del Pueblo no es una voz que clama en el desierto. El Parlamento de la nación ha aprobado una ley integral contra la Violencia de Género por unanimidad y nosotros desde aquí clamamos por su aplicación íntegra, dura y permanente.

¿Cómo explica su recurso contra el Estatuto de Cataluña, una de sus decisiones más polémicas?

Entendíamos que en algunos aspectos el Estatuto catalán discriminaba el criterio constitucional de la igualdad. El Tribunal Constitucional está para dictaminar la legalidad de las normas y considerábamos que el Estatuto quebraba ese criterio fundamental.

¿Y qué ocurrirá si el Constitucional estima su recurso dado que el Estatuto ya se votó en referéndum en Cataluña y está ya en vigor y desarrollándose?

Es compatible el mantenimiento de nuestro recurso y el respeto a que el Estatuto ya está en vigor, tal y como establece el procedimiento legal. Hay dos instituciones que son claves en la bóveda de la Constitución y que deben respetarse: la Corona y el Tribunal Constitucional. Afortunadamente la Corona ha salido fortalecida como institución porque ha servido para asegurar la estabilidad democrática y el Tribunal Constitucional hay que respetarlo y dejar que los magistrados, todos y cada uno de ellos, hagan su trabajo. Los medios de comunicación tienen una cierta responsabilidad, porque a un magistrado no se le puede catalogar de progresista o de conservador porque hacerlo significa poner en entredicho la independencia con la que ejerce su decisión o su voto para confirmar o no las leyes.

El magistrado puede tener una idea política y ejerce su derecho al voto, pero decide con independencia de cualquier presión mediática o personal. Confío en que se reestablezca la armonía en el Tribunal Constitucional lo antes posible.

De su recurso contra el Estatuto se ha derivado que usted sea catalogado de antinacionalista, ¿lo asume?

Todo el mundo sabe que yo no soy nacionalista. Los respeto, forman parte del sistema constitucional, pero respetémonos unos a otros y no convirtamos la opinión política de cada uno en una especie de dardo que se lanza a quien piensa distinto. Esas son formas tribales de entender la política y la democracia es superior al tribalismo, se creó para superar la convivencia en tribus.

"Existe una discriminación contra el español en algunas comunidades"

 ¿Qué ha ocurrido para que en esta legislatura se rompan todos los consensos?

No quiero entrar en cuestiones políticas, ni decir de quién es la culpa. La Constitución nació de un gran consenso entre conservadores y progresistas, entre derecha e izquierda, que ha traído muchos beneficios para España. Esos grandes consensos tienen que mantenerse sobre los valores constitucionales, España es plural pero hay unos que llevan esa palabra hacia la disgregación y otros la centralización y, en todo caso debe mantenerse algo común que es España. Como dijo Manuel Azaña: "Os permito, tolero y admito que no os importe la República, pero no que no os importe España".

Uno de los consensos era el de la lucha contra ETA, pero en esta legislatura, que es la que menos víctimas ha habido, es la que más se ha discutido sobre terrorismo, ¿qué ha ocurrido?

No quiero entrar tampoco en eso. Lo pasado pasado está y lo importante es lo actual y lo futuro. Lo actual es que la lucha antiterrorista se está llevando ahora con enorme vigor y eso es lo que importa. Lo que ocurrió del proceso de paz eso está pasado ya, quedó claro que era una esperanza ficticia, pero ha pasado. En política lo importante es la fidelidad a los principios y la flexibilidad en la modulación de la actuación y vamos a dejar lo pasado.

Pero todavía hay manifestaciones contra la política antiterrorista del Gobierno y polémica política sobre este asunto.

Cada uno puede manifestarse cuando quiera. La reflexión es que la memoria de las víctimas debe existir siempre como elemento fundamental de nuestra democracia, porque las víctimas dan testimonio de la necesidad de vivir en libertad. Los políticos deben tener siempre presente la memoria de la víctimas, porque fueron asesinados por pensar de manera distinta a la brutalidad y la bestialidad del terrorismo y por ser contrarias al totalitarismo. Fueron víctimas por defender la libertad. Las víctimas no pueden gobernar, pero su memoria debe ser tenida en cuenta por los gobernantes, y no pueden ser objeto de manipulación política por nadie.

A su hermano le asesinó ETA, ¿como víctima del terrorrismo, quién cree que manipula a la víctimas del terrorismo?

No quiero entrar en eso.

¿En algún momento habrá que volver a dialogar con ETA?

No, nunca. El final del terrorismo sólo puede ser vencer a ETA, no cabe ningún diálogo. El terrorismo es un totalitarismo y se le daría la razón si se acepta dialogar. A pesar de todos los buenos propósitos que se puedan tener, dialogar con ETA es dialogar con quien puede aprovecharlo para considerar que les damos la razón a su barbarie. Hay un ejemplo que tener siempre en cuenta, la rendición del terrorismo estatal más cruel y monstruoso que ha existido, el nazi. Los aliados exigieron rendición incondicional y una vez rendidos incondicionalmente los nazis, con el resto del Gobierno alemán hablaron de cómo tenían que agruparse las tropas vencidas, en qué lugares y cómo tenían que entregar las armas. Es la exigencia instrumental de los vencidos que obliga a hablar con los vencido para decirles cómo entregan las armas. Sólo eso: rendición incondicional y ése es el único diálogo posible con los terroristas.

Usted es también un veterano socialista, aunque tenga suspendida su militancia para ser Defensor del Pueblo, ¿cómo ve a su partido?

No doy mi opinión sobre cuestiones políticas. Fui uno de los principales reconstructores del partido y ahora no milito en el PSOE. Todo desde mi posición ideológica socialdemócrata y sigo siendo un socialdemócrata convencido. Todo partido tiene sus cambios y sus políticas distintas a lo largo de su historia y éste va a a cumplir 130 años.

"El Estatuto catalán quiebra el criterio constitu cional de igualdad"

¿Tiene algún recelo con los pactos del PSOE con diferentes partidos nacionalistas?

No tengo ningún recelo hacia pactos que no coarten o pongan en riesgo los grandes consensos políticos. Todos los pactos deben estar subordinados a los grandes consensos políticos, para la consolidación de la democracia y el mantenimiento de los valores constitucionales, entre los que está España como "patria común e indivisible de todos los españoles", tal y como dice el artículo 2 de la Constitución. Yo no me opongo a ningún pacto con ningún partido y los dos grandes partidos han pactado con los nacionalistas en la historia reciente de España, siempre que se actúe dentro de los grandes consensos de la Constitución.

Otra de sus condiciones personales es la de haber sido luchador antifranquista, ¿qué le parece la Ley de Memoria Histórica?

Me parece que la memoria no puede ser utilizada como arma arrojadiza de una España contra otra España. La memoria tiene que honrar y no ser utilizada por unos contra otros. Que se les devuelva a las familias los restos de sus muertos me parece bien, es lógico. Que se cierren las heridas de la Guerra Civil está bien, es lógico, pero la gran memoria histórica actual es la memoria de un gran consenso que terminó con la beligerancia de unos españoles contra otros y eso se cerró en la Transición.

Hay que recordar que en 1945 Francisco Largo Caballero, que fue presidente de Gobierno de la República, que sufrió como pocos el nazismo, que estuvo internado en un campo de concentración por los fascistas, después de su liberación dijo dos cosas importantes: la Guerra Civil fue una catástrofe nacional y hay que superarla, mediante indemnización del Estado a las víctimas de ambos bandos y adoptar medidas para asegurar el orden público. Decía también: "Antes decíamos República, República, República y ahora decimos libertad libertad, libertad". Eso lo dijo ya en 1945.