Sábado, 8 de Diciembre de 2007

María Pagés avanza hacia una "creación total" con Baryshnikov

EFE ·08/12/2007 - 18:51h

EFE - La bailaora española María Pages y el bailarín ruso Mijaíl Baryshnikov, el pasado mes de noviembre en Nueva York.

La bailaora española María Pages avanza hacia una "creación total" con el bailarín ruso Mijaíl Baryshnikov con el proyecto de estar los dos sobre un escenario después de la experiencia de hace un mes en Nueva York, donde plantó un "tablao americano".

"Va paso a paso", advierte con prudencia en una entrevista con Efe en Rabat, donde presenta su espectáculo "Flamenco Republic", pero dice que el proyecto con Baryshnikov tendrá su "vuelta" posiblemente en enero.

"Yo tengo muchos proyectos y el de Baryshnikov no ha acabado", recuerda sobre el experimento neoyorquino, "que rápidamente salió" y que consistió en que "montamos una soleá que yo tenía de una coreografía mía que se llama 'El perro andaluz'".

"Posiblemente baile Baryshnikov, estemos ahí todos, y baile yo, claro, donde estemos todos", sueña Pagés, Premio Nacional de Danza 2002 y que estrena público en Rabat, aunque no espectáculo, porque la "República del Flamenco" ya lleva siete años recorriendo el mundo.

De ese contacto con otras danzas Pagés no se extraña porque "el flamenco es en realidad una danza contemporánea, por el tiempo en el que ha tenido su máximo desarrollo".

"Creo que el flamenco lo que necesita recibir a nivel coreográfico, alimentarse más, es por ejemplo a nivel de grupo, pero ya estoy hablando de cosas muy técnicas", casi se disculpa.

"El flamenco era de por sí un baile individual y ahora al unir a más gente bailando pues no teníamos esa experiencia. Entonces en ese sentido a lo mejor podemos recibir esa aportación de danza contemporánea que en realidad es mucho más global", completa, citando influencias como las de Jirí Kylián o Mats Ek.

Comenta que su primera experiencia de baile en Marruecos -llega a Rabat dentro del I Festival de las Dos Orillas, en cuya organización participan la Fundación Instituto Internacional del Teatro de Mediterráneo (IITM) y el Ministerio de Cultura marroquí- merece la nota de "impresionante" por el estreno de "Flamenco Republic" el jueves pasado en Casablanca.

"Es verdad que cada país, cada cultura, cada lugar tiene su forma de expresarse, de manifestar su entusiasmo, su emoción, y aquí sí he notado que son muy rápidos, que en seguida conectan".

"En Casablanca fue impresionante, ya desde el principio la gente aplaudiendo y gritando como si hubiéramos acabado. No sé si tiene que ver el lugar, pero yo siempre digo que tiene que ver el clima", añade Pagés.

"Aquí reconozco más los ojos de la gente, la luz, la vegetación, las casas, los azulejos (...) siento todo eso pero ¡es que ya lo sabíamos!, y ahora ya lo reconocemos: que el flamenco tiene una raíz árabe importante porque no en vano estuvieron muchos siglos allí", recuerda.

"Algo quedó y sobre todo queda eso: se puede olvidar una lengua, pero no las palabras", y agrega que lo que más le llama la atención, "y es algo que me encanta, es cuando el almúedano canta desde el alminar y llama a la oración. Esa voz, ese tono...".

A escasos cien metros de la Torre Hasán de Rabat, que como una Giralda truncada le trae recuerdos de la de Sevilla, dice que tiene que traer su espectáculo, así llamado precisamente, "Sevilla": "Es que estamos ahí todos, qué mejor manera de conectar".

Precisamente conectar con la gente, no sólo con el público que acude a los grandes teatros cuando va de gira, es ahora el objetivo de sus proyectos, porque "lo que a mí me gusta es que las giras se conviertan en proyectos un poquito más extensos".

"Porque venir a actuar a un teatro está bien (...) pero a veces -dice- ni tu presencia ha sido aprovechada como debería de ser para el público o la cultura de ese país ni para mí personalmente el haber ido a un teatro".

"Creo que través del arte, a través de la cultura, se pueden hacer muchas cosas -explica- y tengo el privilegio de poderlo hacer. Y una de las cosas que a mí me da coraje es que vas a los sitios y siempre te encuentras a la misma gente, el mismo tipo de gente que va al teatro porque tiene esa oportunidad, pero hay mucha gente que no la tiene y a lo mejor necesita más de esa aportación emocional".