Archivo de Público
Lunes, 5 de Octubre de 2009

Obama, en la diana de los ultras

Empieza a ser preocupante el aumento de los ataques de la extrema derecha de EEUU al presidente

DANIEL DEL PINO ·05/10/2009 - 12:13h

Los ataques de los medios de derechas a Obama pueden generar una corriente racista en EEUU. AFP

Hace dos semanas, el ex presidente norteamericano, Jimmy Carter, denunciaba la existencia de una campaña racista contra Barack Obama.

Pocos días antes, en el Congreso, el republicano Joe Wilson le gritó al presidente "¡usted miente!", durante la presentación del programa del Gobierno para la reforma del Sistema Sanitario. Para Carter, este tipo de reacciones estan motivadas porque Obama es negro y en una entrevista con la NBC, afirmó que "todavía hay mucha gente en este país que creen que un afroamericano no está preparado para dirigirlo".

Obama salió rápido al paso diciendo que él "ya era negro antes de las elecciones". Si bien parece claro que la estrella de Obama a medida que van pasando los meses desde su llegada a la Casa Blanca se está apagando, como se pudo comprobar en las críticas que ha recibido por su aparición estelar en Copenhague durante la presentación de la candidatura olímpica de Chicago la semana pasada, no es menos cierto que con la excusa de la reforma sanitaria, los voceros de la derecha norteamericana han empezado a azuzar un movimiento contra el presidente basado en el miedo.

Adoctrinamiento

Glenn Beck, opinador de Fox News, blanco y cristiano, se ha convertido en el principal dedo acusador.

En un programa televisado el pasado 18 de julio, pregonó a los cuatro vientos que Obama es una persona que "odia a los blancos". La agresión de dos jóvenes negros a uno blanco en un autobús escolar en Illinois sirvió de punto de partida para una disertación de Beck sobre cómo EEUU se está convirtiendo en un supuesto país para negros.

La cadena se ha servido de esta agresión para documentar una serie de agresiones a blancos en las últimas fechas.

Los comentarios de Beck fueron denunciados por la organización Color for Change, que pidió una disculpa del presentador que aún no ha llegado. En su último vídeo, Beck tira del supuesto adoctrinamiento que se está haciendo en las escuelas en favor de Obama.

Algunos presentadores de radio y televisión acusan al presidente de odiar a los blancos

"Si no lo está haciendo él, alguien lo está haciendo por él", dice. El lavado de cerebro al que están siendo sometidos los niños norteamericanos "por todas partes", según Beck, se sostiene con un vídeo de unos niños de primaria cantando una canción en la que se dice "Barack Hussein Obama, los llaman negros, los llaman amarillos, todos son iguales en su casa". "Este hecho debería horripilar a cualquiera [...] este tipo de adoctrinamiento no debería hacerse en ninguna escuela", dice Beck.

Los voceros como Beck son un clásico en la política norteamericana. Lo que diferencia sus afirmaciones de otras que se pudieran haber hecho contra el máximo representante de EEUU es que nunca antes había habido un presidente afroamericano.

Amenazas supremacistas

A mediados de septiembre, tres grupos de extrema derecha organizaron una manifestación en Washington contra las políticas del presidente. Las protestas, incluso las de estos grupos, se podrían considerar normales en cualquier democracia, lo que pasa es que Obama ha sufrido amenazas de muerte de los grupos ultras en varias ocasiones. Ocho días antes de las elecciones del 4 de noviebre del año pasado, dos supremacistas blancos fueron detenidos por amenazar de muerte al presidente.

En los últimos ocho años han surgido 300 nuevos grupos extremistas en EEUU según el FBI

El caso más reciente ha quedado en una anécdota, pero no deja de ser preocupante. Hace pocos días apareció una encuesta en Facebook que preguntaba si "¿Hay que matar a Obama?". Los servicios secretos exigieron la retirada de la pregunta a los administradores y al final encontraron que había sido creada por un menor de edad.

El 15 de abril de este año, la CNN alertaba de la recesión y el ascenso de Obama estaban sirviendo de caldo de cultivo para que los grupos de extrema derecha reclutaran adeptos. Basándose en un informe del FBI, los grupos ultras "estarían en la primera fase de una campaña de amenazas" al presidente. Dicho documento afirma que los grupos extremistas se han incrementado notablemente de 2000 a 2008 pasando de 602 a 928.