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Lunes, 5 de Octubre de 2009

"Para dialogar, Micheletti tiene que derogar el estado de sitio"

Zelaya mantiene su mano tendida al diálogo, incluso ha eliminado de su agenda política la posibilidad de incluir la Asamblea Constituyente en las negociaciones

DANIEL LOZANO ·05/10/2009 - 01:00h

Cien días después, Manuel Zelaya prosigue su cruzada para volver a la Presidencia de Honduras. El líder derrocado contesta las preguntas de Público desde su refugio en la Embajada de Brasil, cercado por la Policía y con evidentes problemas de comunicación. Mantiene su mano tendida al diálogo, incluso ha eliminado de su agenda política la posibilidad de incluir la Asamblea Constituyente en las negociaciones, pese a que se había convertido en elemento prioritario para la Resistencia.

Zelaya resiste junto a su mujer, Xiomara Castro, rodeado de asesores y simpatizantes. Cansado, pero recuperado del ataque de gases tóxicos sufrido en la Embajada: "Ahora lo que sufrimos es una excesiva invasión de las microondas, que utilizan para interferir nuestras llamadas y afecta a nuestro sistema nervioso".

¿Le sorprendió la reunión secreta entre Micheletti y el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la base estadounidense de Palmerola?

Insulza es un demócrata cuyas acciones responden a los pedidos de restauración de la democracia de América y de Europa. Cualquier gestión que realice tiene como objetivo mi restitución en la Presidencia, la condena del golpe de Estado y la resolución del conflicto.

"Ha habido más de 200 protestas, el pueblo no acepta al Gobierno de facto"

¿Qué contactos indirectos ha mantenido hasta hoy con Micheletti?

El presidente de facto envió a la embajada un mediador en las primeras 24 horas de mi estancia aquí. Este señor vino con unos propósitos absurdos: me propuso que una tercera persona ocupara la presidencia. Lo consideré inaceptable. Se cumplen 15 días y el mediador de Micheletti sólo ha venido en esa única ocasión. Más que diálogo lo que hemos sufrido es un cerco militar que impide cualquier otro encuentro, ya sea con mis ministros, con los líderes de la Resistencia y con otros actores políticos hondureños.

¿Con quién se ha reunido entonces durante estos quince días?

"No exigimos una Asamblea Constituyente en el futuro acuerdo"

Con el embajador de Canadá, el enviado de la OEA, los diputados de Brasil, los delegados de Derechos Humanos, el obispo auxiliar de Tegucigalpa que ha comulgado con los golpistas y con los cuatro candidatos de la derecha. Y en cambio no me permiten comunicarme ni con los otros dos candidatos (César Ham y Carlos H. Reyes) ni con los obispos que están en contra del golpe, ni con empresarios deseosos de encontrar una solución.

Pero el runrún de rumores sobre posibles acuerdos es interminable.

El Gobierno de facto está manipulando, no es sincero ni honesto. Dicen que quieren diálogo pero cierran las emisoras y me impiden la comunicación. Es un diálogo falso, como el de los fariseos del templo.

¿Qué agenda propone Zelaya para la resolución de la crisis hondureña?

La misión de la OEA viaja esta semana con una agenda. He pedido que esa agenda tenga como primer punto la condena del golpe y la restitución del presidente. El gobierno golpista no ha hecho otra cosa que dilatar el proceso para la puesta en marcha del Plan Arias. Pido que los cancilleres de la OEA no vuelvan a ser ultrajados como la vez pasada.

¿Sigue Zelaya apostando por el Acuerdo de San José?

Es el mejor camino para salir de la crisis, el que tenemos que retomar de forma inmediata.

"Sufrimos un cerco neonazi, vivimos en un campo de concentración"

Pero se habla de San José II

No existe ni primero ni segundo, sólo San José, el acuerdo promovido por la OEA y apoyado por la ONU. Cualquier otra propuesta es inaceptable.

¿Desiste entonces de incluir la Asamblea Constituyente en la negociación?

Nosotros planteamos la Asamblea Constituyente para el próximo gobierno, para el año que viene. Según la Constitución es necesaria una consulta popular para ponerla en marcha, como la encuesta de opinión que nosotros pretendimos hacer y nos impidieron.

Pero la Resistencia insiste en que su lucha también es por la Constituyente.

La declaración de la Asamblea Constituyente no es materia de un acuerdo como el que se debe alcanzar para salir de la crisis. No la incluimos en el futuro acuerdo. Esto no es materia ni del presidente ni de la Resistencia.

¿En qué fecha cree que estará de regreso en Casa Presidencial?

Espero que pronto, porque Honduras está en crisis económica y social. El pueblo no acepta al Gobierno, ya se han producido más de 200 manifestaciones en todo el país desde mi llegada, se han suspendido las libertades públicas. La presión internacional tiene que ser más efectiva.

¿Incluye la celebración de las elecciones en su agenda?

Totalmente. Apostamos por el retorno de la democracia y la celebración de las elecciones una vez realizada mi restitución.

¿Lidera el intento de unificación que realizan las fuerzas que le apoyan (liberales disidentes, Unificación Democrática y la candidatura independiente de Carlos H. Reyes) de cara a las elecciones?

Es una idea ajena. Nosotros nos concentramos de lleno en el diálogo.

En estos días el cansancio de la Resistencia es muy perceptible.

Todo el mundo está cansado. Pero lo que no baja es el estado de ánimo, pese a que la Resistencia cree que la comunidad internacional está actuando de forma muy débil. EEUU no se ha pronunciado contra las violaciones de los derechos humanos. La represión contra el pueblo es algo inaudito, nunca visto. La militarización del país es grosera

En parte de la Resistencia y de sus seguidores no gustó el que llaman abrazo de Judas (el propinado por el candidato liberal Elvin Santos a Zelaya). ¿Se arrepiente de haberlo hecho?

Fue un simple acto de cortesía, él se abalanzó en busca de la fotografía.

Distintos actores políticos se llenan la boca con declaraciones a favor del diálogo, incluso el general Romeo Vásquez apostó por la unidad en su última intervención.

Espero que en el fondo de sus corazones piensen en una salida. Hasta el momento las únicas señales que percibimos son las de la represión, la de los presos políticos, la de los despedidos Y las acciones terroristas contra la población. Para que el diálogo sea efectivo, Micheletti tiene que derogar el estado de sitio y reabrir los medios de comunicación cerrados. En ese momento, pensaré que el diálogo es sincero.

¿Cómo califica la actuación del presidente Zapatero a lo largo de una crisis que ya dura 100 días? ¿Han mantenido contactos en los últimos días?

España y Zapatero han sido constantes en su apoyo y han ayudado a la firme posición de Europa. Y no hemos tenido contactos. Aquí sufrimos un cerco neonazi, vivimos en un campo de concentración donde las comunicaciones son muy complicadas.

-Ya ha adelantado que no tiene ningún problema en presentarse ante la Justicia.

Yo declaro mi inocencia frente a los cargos que han realizado contra mí. Regresé para dialogar, cara a cara, frente a frente. No tengo nada que ocultar.