Sábado, 8 de Diciembre de 2007

Moscú cree que el apoyo de EEUU a la independencia para Kosovo ha impedido un acuerdo

EFE ·08/12/2007 - 10:50h

EFE - El ministro ruso de Asuntos Exteriores Sergei Lavrov.

Rusia opinó hoy que el informe sobre Kosovo que la troika de mediadores entregó ayer a la ONU es "objetivo" y no impone recomendaciones, al tiempo que criticó a Estados Unidos por impulsar la independencia de esa región serbia de mayoría albanesa.

"Creo que el informe expone un cuadro bastante objetivo y espero que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas hará las conclusiones pertinentes", declaró a la prensa el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, a su retorno de Bruselas.

Añadió que "el informe no predetermina nada, y contiene sólo una cuidadosa descripción" de las negociaciones que los serbios y los albano-kosovares llevaron a cabo durante 120 días sobre el futuro estatus de Kosovo con la mediación de EEUU, Rusia y la Unión Europea (UE).

Según Lavrov, cuyo país defiende la postura serbia contraria a la independencia de Kosovo y favorable a continuar las negociaciones, el informe indica que "la parte albanesa apostó rígidamente por negociar sólo los parámetros y términos de la independencia".

"Lamentablemente, la apuesta de algunas capitales occidentales, ante todo de Washington, por la independencia de Kosovo y la ausencia de otras alternativas, supone por ahora el principal obstáculo para la búsqueda de una solución negociada", indicó.

El jefe de la diplomacia rusa asistió ayer en Bruselas a una reunión del Consejo OTAN-Rusia y sostuvo conversaciones aparte con la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, donde se trató en particular el problema de Kosovo.

"A juzgar por todo, no nos hicimos oír por nuestros socios estadounidenses", resumió, según la agencia Interfax.

Rice afirmó ayer que la mediación de la troika que buscaba un acuerdo sobre el futuro de Kosovo ha llegado a su fin y que es el momento de "dar un nuevo paso" en clara alusión a una independencia tutelada de Kosovo, a lo que se oponen Serbia y su aliada Rusia.