Viernes, 7 de Diciembre de 2007

Cómo reducir la factura fiscal antes de fin de año

Amortizar parte del préstamo hipotecario, aportar a una cuenta vivienda o a un plan de pensiones son fórmulas para desgravar

AMPARO ESTRADA ·07/12/2007 - 22:03h

Apenas quedan 23 días para poder tomar decisiones que permitan reducir el pago a Hacienda en la próxima declaración de Renta. La nueva ley del IRPF que entró en vigor este año ha introducido cambios que debe conocer.

Las dos vías más habituales para rebajar el pago a Hacienda son la deducción por adquisición de vivienda habitual y la reducción por aportaciones a planes de pensiones.

Vivienda

Si no posee una vivienda en propiedad puede plantearse abrir una cuenta vivienda, lo que le dará derecho a deducir el 15% de la cantidad invertida en el año en esa cuenta. Las condiciones son las siguientes: la inversión máxima sobre la que puede aplicar el porcentaje de deducción son 9.015 euros anuales; eso significa que la deducción máxima que descontará en la declaración de la renta son 1.352 euros.

Además, en un plazo de cuatro años desde la fecha de apertura de la cuenta deberá adquirir una vivienda para ser su residencia habitual, si no tendrá que devolver, con intereses, el importe que se hubiera deducido. El dinero sólo se podra destinar a la primera adquisición, construcción o rehabilitación de vivienda y cada contribuyente sólo puede tener una cuenta vivienda.

Si ya posee su vivienda habitual y la está pagando mediante un préstamo hipotecario haga cálculos: si lo que ha pagado en lo que va de año no llega al límite de 9.015 euros, y puede permitírselo, intente amortizar anticipadamente hasta llegar a esa cifra. Eso le permitirá ampliar la deducción por vivienda en la declaración de la renta hasta un máximo de 1.352 euros que podrá descontar de la cuota a pagar.
Los que ya estuvieran practicando esta deducción descubrirán que se han eliminado este año los porcentajes incrementados (20% y 25%) de deducción que se aplicaban.

Planes de pensiones

Si no tiene vivienda o ya la ha pagado entera (o le queda aún dinero para invertir), puede realizar aportaciones a un plan de pensiones. Eso le reportará dos ventajas: ahora le servirá para desgravar en el IRPF y, cuando se jubile, le permitirá complementar su pensión
También en este apartado, la nueva ley del IRPF ha introducido modificaciones. Ahora, la aportación máxima que se puede desgravar de la base imponible son 10.000 euros anuales o el 30% de la suma de rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas para los menores de 50 años (12.500 euros o el 50% de las rentas mencionadas para los mayores de 52 años).

Se aplica la cifra menor; eso quiere decir que si un trabajador gana 30.000 euros netos puede desgravar hasta un máximo de 9.000 euros. La reducción que se obtiene por aportación a un plan de pensiones se resta de los ingresos antes de aplicar la tarifa del impuesto y calcular la cuota a pagar a Hacienda. Por eso, el ahorro fiscal del plan de pensiones varía en función del tipo marginal que corresponda al contribuyente.

Para una aportación de 10.000 euros y un tipo marginal del 43% (el máximo actualmente) el ahorro fiscal será de 4.300 euros. Si el tipo marginal es el 37%, dejaría de pagar al fisco 3.700 euros.Además, el contribuyente cuyo cónyuge no tenga rentas del trabajo o de actividades económicas (o éstas sean inferiores a 8.000 euros anuales) podrá aportar a un plan de pensiones del cónyuge y desgravarselo en su declaración hasta 2.000 euros anuales.