Viernes, 7 de Diciembre de 2007

Barenboim y Chéreau estrenan por fin "Tristán e Isolda" en La Scala de Milán

EFE ·07/12/2007 - 22:34h

EFE - De izquierda a derecha, el presidente italiano, Giorgio Napolitano (c), junto a sus homólogos de Austria, Heinz Fischer (i); Grecia, Karolos Papoulias (d); y Alemania, Horst Koehler (2d), y el emir de Qatar, jeque Hamad bin Jalifa Al Zani (2i), hoy durante la inauguración de la nueva temporada del teatro "La Scala" de Milán.

El director de orquesta argentino-israelí Daniel Barenboim y el director francés Patrice Chéreau estrenaron hoy "Tristán e Isolda" en La Scala de Milán, veintiocho años después de la promesa que se hicieron tras fracasar su primer intento de llevarla a escena.

Barenboim y Chéreau, autor de películas como "Intimidad" y "La reina Margot" y director de teatro y ópera, han contado en estos días, durante los ensayos, que ya en 1979 se les había encargado la puesta en escena de la gigantesca obra de Richard Wagner para el teatro de Bayreuth, en Alemania.

Por una serie de razones, la obra no se representó finalmente y Barenboim prometió a Chéreau que, pese a todo, un día la harían juntos.

El francés aseguró ayer, en una rueda de prensa de presentación del "Tristán e Isolda" que hoy se estrena, que fue mejor no dirigir la ópera en aquella época porque entonces "era muy joven".

"Tristán e Isolda es la columna vertebral de nuestra relación artística", añadió Barenboim.

El maestro, de nacionalidad argentina, israelí y española, explicó además que "Tristán es una ópera especial, una forma diferente de pensar la música" de la que "nadie sale indemne".

Mientras que Chéreau afirmó que la palabra "amor" es "demasiado débil" para definir el argumento de "Tristán e Isolda".

"Los amantes emplean todo el segundo acto, cuarenta minutos de razonamientos, para encontrar un lenguaje común con el que definir lo que les une. Al final, ella le ha enseñado a hablar y él la ha convertido a la noche eterna, al rechazo de la vida", reflexiona Chéreau.

El público tuvo ayer un anticipo de lo que es su trabajo juntos con la ejecución de "La historia del soldado" de Igor Stravinski, aplaudida hoy por la crítica italiana.

Pero la promesa de Barenboim a Cheréau se ha cumplido por fin hoy, al descorrerse el telón a las 17.00 hora local (16.00 GMT).

Veintiocho años de espera que se consumarán y se consumirán en las cinco horas y veinte minutos que dura la representación.

Aunque de nuevo la promesa ha estado a punto de no cumplirse por la amenaza que han mantenido en los últimos días los trabajadores del histórico teatro de La Scala, que habían convocado una huelga para hoy.

Los sindicatos desconvocaron anteayer esa huelga, si bien estaba previsto que los músicos llevaran a cabo hoy algún tipo de protesta.

Los empleados, entre ellos los 135 músicos de la orquesta, habían obligado a suspender en días anteriores dos conciertos en protesta por las que consideran precarias condiciones de trabajo y por la falta de renovación del convenio colectivo.

Con esta obra se ha inaugurado la temporada operística de La Scala, motivo por el que se encontraban en Milán numerosos personajes de la vida pública nacional e internacional.